Rostov (Rusia), 17 jun (EFE).-  El mediático bloque ofensivo, que liderado por Neymar y complementado por Coutinho, Gabriel Jesús y Willian ha sido llamado ‘los 4 Magníficos’ esta noche no mostraron poderes fuera de lo común. Peor aún, el 1-1 cedido por los de Tite después de un golazo a distancia de Philippe Coutinho, constituye el peor resultado brasileño en el comienzo de la andadura de los mundiales que se han disputado en el presente siglo.

Además, es la primera vez, desde el Mundial de 1978 jugado en Argentina, que la selección Canarinho no debutaba con victoria.
Aquél 3 de junio el equipo de Suecia comenzó ganando en el primer tiempo y antes del descanso igualó Reinaldo 1-1 en Mar del Plata.
Aunque no ha sido para echar cohetes, los resultados en los mundiales del presente siglo se resolvieron con sendos triunfos.

El sabor a poco de un empate frente a un rival que ya se presumía rocoso y ordenado en defensa obligó a Tite a cambiar a su punta de lanza por su plan B en ese rol, Firmino. Y a prescindir de Casemiro, un moderno mediocentro con prestaciones varias, ante la presión que estaba sufriendo y el riesgo que le suponía seguir jugando con una tarjeta amarilla a cuestas.

Salvo el faro del barcelonista Coutinho para buscar la red y acertar el obús que impulsó en el primer tiempo para el único gol brasileño, Neymar persistió pero demostró no estar en su mejor forma, en tanto que Willian y Gabriel Jesús se perdieron en el bosque de piernas rojas.