México, (Notimex).- El día en el que Melchor, Gaspar y Baltazar llegan a dejar regalos a las casas está muy cerca y los niños lo saben, como es tradición, cada 6 de enero las familias se reúnen a partir la rosca de reyes en una especie de fiesta que determinará quién vestirá al niño Jesús en el Día de la Candelaria.

Así, de acuerdo con las tradiciones católicas, las familias se reúnen y establecen turnos para cortar un trozo de rosca y a quien le toque la figura del niño Jesús escondida en su interior, tiene la consigna de organizar los tamales y el atole del Día de la Candelaria, aunado a que deberá comprarle ropa al niño, vestirlo y llevarlo a la iglesia a presentarlo.

La forma de este alimento tiene diferentes simbolismos, y los niños escondidos hacen referencia al día en el que de acuerdo con la religión católica el Rey Herodes buscó a todos los primogénitos para aniquilarlos y preservar así su reinado, los frutos secos que coronan esta delicia representan las joyas de los Reyes Magos que llevaron regalos a Jesús.

A México, la rosca de reyes llegó mediante la ocupación española, durante el proceso de evangelización indígena, y católicos o no; en el país cerca del seis de enero, las calles comienzan a oler a pan, a tradiciones, y al temor de quedarse con el niño.

De acuerdo con información de la firma AC Mcgarry Bowen México, la Organización de las Naciones Unidas promueve la fortificación de las harinas de trigo, maíz y arroz para combatir las carencias nutricionales en el mundo, y en México, la harina de trigo está fortificada con hierro, ácido fólico, zinc, tiamina, riboflavina y niacina.

El huevo, uno de los ingredientes con los que se prepara el pan, es una fuente de proteína animal, así como de nutrientes como colina, vitamina B7 (biotina), vitamina D, vitamina B12 (ácido fólico), selenio y ácidos grasos Omegas, aunado a que de acuerdo con investigaciones, los antioxidantes de la yema de huevo previenen la degeneración macular que ocurre naturalmente con el envejecimiento.

A su vez, la leche y la mantequilla son productos lácteos ricos en calcio, potasio y magnesio, los cuales contribuyen a la salud dental y del esqueleto, en particular, la mantequilla contiene vitaminas A, E y K, así como grasas saturadas que el cuerpo requiere para la fabricación de hormonas y el buen funcionamiento de la tiroides.

Además, la ralladura de limón o naranja tienen cítricos que son fuente de vitamina C y bioflavonoides que actúan como antioxidantes, aunado a que esa vitamina tiene un rol importante en la respuesta del sistema inmune, la síntesis de colágeno y la cicatrización.