El público reunido en la presentación de los Cuadernos

Presentan un Cuaderno de Cristina Martín

“Gabriel, Cristina, estará preservada más allá de la memoria humana; su prosa se deslizará por las montañas cibernéticas como antes en las páginas editoriales”, dijo Jorge Álvarez Rendón en la presentación de los Cuadernos de la Hemeroteca “José María Pino Suárez”, uno de los cuales está dedicado precisamente a Cristina Martín Berlanga, quien firmaba sus artículos como “Gabriel Paz”.

La presentación de los cuadernos tuvo lugar en el módulo de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta) dentro de la Filey, ante un nutrido público, incluyendo a la mamá del gobernador y a la directora del Museo de Antropología “Palacio Cantón”.

Al inició de su presentación, Álvarez Rendón, cronista de la ciudad, destacó que quien fuera editorialista del Diario por muchos años era un ser humano que ocupaba fielmente cada sitio que la vida le deparaba: hija, esposa, madre, escritora…

“’Gabriel Paz’ fue el nombre literario que se dio María Cristina Martín de Álvarez, esencialmente periodista, de una pluma sencilla, emotiva, que se desenvolvió en artículos y cuentos que se publicaron de 1949 hasta su muerte en 2016”.

El ponente tenía 14 años de edad cuando leyó por primera vez a “Gabriel Paz”, quien nació en Madrid de donde, por la Guerra Civil, huyó a Francia con toda su familia.

Permaneció en Francia hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial, por lo que se trasladó a México. “Aquí tomó la pluma como remedio obsesivo para darle a sus angustias una escapatoria”.

El cronista comentó que desde la primera vez que leyó un texto de “Gabriel Paz” quedó cautivado y se propuso cazar futuras colaboraciones, aumentando su admiración por Gabriel Paz que, luego supo que era mujer. Ese detalle no le sorprendió tanto como el hecho de ser española, pues los españoles que conocía tenían cara adusta, distante trato y “como dispuestos siempre de apoderarse de lo ajeno en nombre de Dios y de su santa madre”.

Dijo que se imaginó a Cristina, el “Gabriel Paz” de sus admiraciones, vestida de negro, mirando con insistencia retadora a cualquier desconocido; pero la imagen cambió cuando la vio entrar a una casa de huéspedes cargando dos sabucanes con su compra del mercado, y la descubrió auténtica, risueña y toda gentileza.

Tras mencionar más aspectos de la escritora, Álvarez Rendón remató: “’Gabriel Paz’ estará en nuestros corazones asomando tras el biombo incandescente de su palabra limpia y generosa. Sí, en nuestros corazones y eso es lo que importa”.— Iván Canul Ek

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán