Clases de lengua de señas en el Trueque de libros
Con la firme idea de intercambiar algún libro o planta, niños, jóvenes y adultos acudieron la tarde de ayer a la biblioteca “Carlos R. Menéndez”, donde se llevó al cabo una edición más del Trueque de libros y plantas.
La gente comenzó a llegar a las 5 p.m. con sus libros bajo el brazo para intercambiar. Amalia Burgos Amaya fue una de las primeras. Vecina de la colonia Yucatán, Amalia llegó con su hijo Benjamín Cardeña. “Siempre que podemos venimos porque nos gusta mucho la lectura y en promedio traemos 20 libros que vamos leyendo de poco en poco y que volvemos a intercambiar cuando los acabamos de leer, ya sea aquí mismo, en la Filey o en la Universidad“.
Amalia cuenta que le gusta leer de todo. Ahora está leyendo a Stephen King, pero también lee juveniles, como los “Los juegos del hambre” y “Crepúsculo”.
Tras ella, llegaron más personas, como la joven Asiria Chan Tun, de la colonia Kukulcán. “Es la primera vez que vengo porque mi novio me invitó, y la verdad me parece bien este tipo de eventos porque nos invita a intercambiar obras que tal vez no conocíamos”.
Para las 5:30 p.m., en el lugar ya había más gente. Carlos Canul Rivera, por ejemplo, se entretenía buscando libros de cultura y ciencia. “Novelas no porque casi no me gustan”, dice.
Y mientras algunos escuchaban atentos y tomaban nota de cómo preparar polvo facial, delineadores y un rubor, otros se entretenían en las secciones de intercambio de libros: famosos, infantiles, varios e inglés.
Son más de 500 libros y cien plantas de 15 variedades en el evento, expresa Lirizet Tun Caballero, coordinadora del recinto, situado en el parque de Las Américas.
“El resplandor” de Stephen King, “La edad de la inocencia” de Edith Warton, “La ilíada” de Homero, “Poema de Mío Cid”, “Rebelión en la granja” de George Orwell y “Auto de los condenados” son algunos títulos que llamaron la atención.
En cuanto a las plantas, se podían encontrar sangre de Cristo, suculentas, despeinada, epazote, chaya, damiana, cactús, lima y papaya.
Momento inclusivo
Uno de los momentos que captó el interés de las personas fue la narración en lengua de señas del cuento “El león y el ratón”. El relato lo hicieron integrantes de la Asociación de Sordos del Estado de Yucatán (ASEY).
Después del cuento, Adrián May Can, director de la ASEY, impartió a los presentes una clase muestra de lengua de señas, en el marco de la Semana Nacional de Lengua de Señas.
El objetivo de la clase fue visibilizar la importancia de la lengua para sordos. “Muchos toman clases de otros idiomas, ¿por qué no tomar para sordos? Si soy maestro, abogado… debería tomarlo”, considera. “Aprender la lengua de señas no es cuestión de una asociación sino de una ley internacional”.
La ASEY será una de las asociaciones beneficiadas en la IV Carrera Megamedia, que se llevará al cabo el 18 de noviembre.— Iván Canul Ek
