Una concurrida celebración en San Ramón Norte
Feligreses de la Parroquia del Señor de la Divina Misericordia, en el fraccionamiento San Ramón Norte, abarrotaron la misa que, con motivo de la fiesta patronal, ofició el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega.
Desde antes del inicio de la misa se esperaba tanta gente, pues con anticipación se colocaron sillas en el atrio para aquellos que no alcanzaran lugar dentro del templo.
El arzobispo compartió que la fiesta del Señor de la Divina Misericordia lleva apenas 19 años. “Fue establecida por el papa san Juan Pablo II en 2000. Sabemos que las revelaciones sobre Jesús Misericordioso fueron recibidas por Santa Faustina Kowalska, a quien canonizó Juan Pablo precisamente en 2000; ella recibió las revelaciones al principio del año pasado en los años 20, y luego se extendió al mundo”. Por ello, dijo al inicio de su mensaje, en la liturgia no hay referencia a la fiesta de la Divina Misericordia, solo en la oración colecta. “Claro, nos vemos colmados de la misericordia de Dios después de haber celebrado la pasión, muerte y resurrección del Señor”.
Añadió que el dolor sin resurrección no tiene sentido, y precisamente porque Cristo resucitó tiene sentido su pasión y muerte y el dolor, pasión y muerte de cualquier ser humano. “Cristo da razón suficiente con su muerte y resurrección al dolor, al trabajo y al esfuerzo. Su misericordia nos alcanza a todos y en todos los tiempos”.
El arzobispo también dijo que a lo largo de la historia ha habido papas que han sido verdaderamente santos, aunque algunos no y que incluso hubo un papa muy terrible; sin embargo, mencionó que en su mayoría los papas siempre han sido fieles al Evangelio.
En ese sentido, resaltó que el papa Francisco es ortodoxo 100% aunque algunos no lo crean. “Es fiel a la doctrina, líder real de la Iglesia y del mundo, constructor de la paz… Además de ser constructor de la paz ha sido un hombre que quiere poner en el centro a los más necesitados de este mundo, en primer lugar a los migrantes y quienes son víctimas de trata de personas.
En otra parte de su mensaje, monseñor recordó que el Papa ha demostrado su preocupación por el medio ambiente en la encíclica “Laudato si”, que ha sido aclamada por ateos, académicos, universitarios y grupos que trabajan a favor del mundo, pero desoída por muchos católicos que ni siquiera conocen el documento.
“Acompañemos al Papa en esta preocupación porque realmente es urgente el cuidado de nuestra tierra”, expresó para luego anunciar que el VII Congreso Eucarístico Nacional, que se llevará al cabo en la capital yucateca en septiembre próximo, el tema principal será el cuidado del agua, y es que dijo, en el subsuelo hay mucha agua pero está contaminada.
Finalizó pidiendo al Señor su ayuda para fortalecer la Iglesia. “Hay muchas cosas que la Iglesia enseña, pero el mundo enseña cosas contrarias. Con gran preocupación lo vemos: la práctica del aborto, el matrimonio igualitario… Tantas realidades nuevas que algunos ven como derechos humanos y nosotros lo vemos como el derecho divino. Tenemos obligaciones ante Dios y debemos defender la institución matrimonial, defender la vida humana desde su concepción hasta su último momento de existencia natural, y, claro, respetar a todas las personas”.— Jorge Iván Canul Ek
