Strauss se la pone difícil al cornista Salvador Navarro
El Concierto para Corno No. 2 del compositor Richard Strauss es uno de los más brillantes y el más difícil de interpretar para este instrumento, pues se requiere de mucha resistencia para abordar los pasajes de la obra.
Así lo señala el cornista Salvador Navarro, invitado solista de la Orquesta Sinfónica de Yucatán para los dos conciertos que ofrecerá este fin de semana, en los que el músico español interpretará la citada pieza del alemán Strauss.
Indica que el reto de esta obra es la resistencia, el cansancio físico de los labios, pues las melodías de Richard Strauss, al igual que sus poemas sinfónicos, son muy exigentes para el instrumento, y la trompa, como le llaman en España al corno, exige en cada uno de los tiempos en esta pieza.
Por ello el no agotarse a la mitad del camino es el reto principal, algo que comparte se logra con práctica, la experiencia de saber dónde acelerar un poco más o abusar de la fuerza y la técnica, y eso lo da el estudio.
Manifiesta que el tercer movimiento es el más difícil y también el de mayor lucimiento para el solista.
Apunta que técnicamente Richard Strauss ya utilizaba una trompa más moderna, ya que el concierto se estrena en 1943, y había trompas parecidas a las actuales; el instrumento ya había evolucionado, y por tanto, el compositor le pone más exigencia, “es muy virtuoso para el solista, pero también muy exigente para la orquesta”.
Detalla que aunque se trata de Strauss no emplea en esta obra una orquesta muy grande, sino de pocos músicos, como una orquesta de cámara, y todo lo que tienen tocar los integrantes de la orquesta es muy trasparente, “hay pasajes que son como música de cámara”.
Salvador Navarro ha tocado cinco veces este Concierto, el cual no se escucha con frecuencia, pues es exigente y resulta agotador interpretarla.
Conocedor del corno
El padre de Strauss, Franz, era trompista, algo que según Navarro se nota en muchas de las obras del compositor, “se nota que en casa había un trompista, por los pasajes que escribe, pues independientemente de las características que tiene como compositor, cada pasaje que hay en ‘Don Juan’ o ‘Don Quijote’, reflejan que conocía muy bien el instrumento y tenía clarísimo sus alcances”.
Al comparar el Concierto para Corno No. 1 con el No. 2 del mismo compositor, Navarro afirma que tienen la misma brillantez, pero el No. 2 es una obra más moderna, se nota más técnica y se percibe la evolución que el instrumento ha tenido.
Considera que el primero es una maravilla musicalmente hablando, pero en el segundo hay esa evolución de la trompa con los consiguientes alcances que el trompista puede lograr, “en el fondo las melodías que tiene y las características de las obras son parecidas, al final es Richard Strauss por mucho que haya evolucionado”.
El músico español considera que esos dos conciertos de Strauss son de los más difíciles de interpretar para el corno, y en particular el No. 2, lo califica como el más difícil de todos.
Comparte que es uno de sus conciertos favoritos, el cual escuchaba desde pequeño, claro que entonces quería tocarlo y no alcanzaba completar los pasajes, pues no tenía la resistencia que se requiere.
Llama la atención
Navarro asegura que la trompa es un instrumento que llama la atención a los más jóvenes porque se usa mucho en el cine, y en los últimos años la música de las películas ha evolucionado bastante. Además, se ha escrito mucho desde el Barroco hasta la actualidad para el corno, y en las orquestas suelen haber muchas trompas porque así se requiere.
“Hay compositores como Mahler, Brunner, Strauss que han escrito mucho para la trompa, es un instrumento que llama la atención, no en plan circense como una trompeta que se toca mucho en la calle, sino como instrumento de salas de conciertos, de música cámara”.
El cornista, quien ayer sostuvo su primer ensayo con la OSY, indica que todo marcha bien, pues ya conoce a todo el equipo y siente como si hubiera trabajado toda la vida con ellos, como en casa.
Los conciertos de la OSY serán mañana a las 21 horas y el domingo 17 a las 12 horas, en el teatro Peón Contreras.— Iris Ceballos Alvarado
