Irasema Terrazas experimenta una madurez vocal
La Sinfonía número 4 de Gustav Mahler está llena de misticismo y espiritualidad, lo que tiene un impacto muy fuerte cuando se suma a la grandilocuencia del lenguaje musical del compositor.
Así lo considera la soprano Irasema Terrazas, quien interpretará los versos del poema “Vida celestial” que acompañan al cuarto movimiento de la sinfonía, parte del programa que la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) ofrecerá hoy, a las 9 p.m., y el domingo, a las 12 en el Peón Contreras.
Irasema los cantó hace nueve años con la misma agrupación y bajo la batuta de Juan Carlos Lomónaco, con quien ha colaborado en la interpretación de la obra con otras orquestas del país.
Ya es una de sus piezas favoritas, admite.
Irasema Terrazas, quien ha cantado arias de ópera y opereta y doblado la voz a personajes de películas de Disney, recuerda que en alguna ocasión fue dirigida en la sinfonía por un conductor que una semana después trascendió a la vida espiritual. “Me atrevo a decir que en aquel punto de la interpretación él estaba ya conectado con algo más…”.
Con la OSY la cantó cuando esperaba a su hijo. “La obra habla de la vida celestial y yo creando vida”, evoca.
La sinfonía, enfatiza, es “expresivamente grande, llena, profunda y eso, en unión de la espiritualidad explícita, tiene impacto muy fuerte”.
La interpretación es técnicamente difícil porque se debe resaltar el texto en alemán. Por esa razón el cantante debe haberlo asimilado muy bien, opina.
Aunado a esto tiene partes complejas con cromatismo y puntualidades armónicas.
Irasema Terrazas reconoce que se encuentra en un momento de madurez vocal después de 30 años de trayectoria, que conmemoró en 2018. “Es un momento muy bello en el cual me llega la oportunidad de volver a interpretar a Mahler”.
La Sinfónica de Yucatán es una agrupación muy querida por ella, con la que ha colaborado en diversos momentos de su carrera.
“Aunque suene trillado, el lenguaje musical es el lenguaje universal y los grandes compositores lo son porque lo expresan magistralmente”, considera.
El cierre de la Sinfonía es muy sutil, lleno de paz, lo que motiva en el espectador un estado reflexivo y de impacto espiritual que a veces hace que se olvide de aplaudir.
Esto lo afirma a raíz de un comentario del maestro Juan Carlos Lomónaco, quien, en un gesto entre suplicante y divertido, hizo un llamado al público a aplaudir al final de la sinfonía.— Iris Margarita Ceballos Alvarado
Irasema Terrazas
Con la OSY ha actuado en las representaciones de “Las bodas de Fígaro”, “La Cenicienta” y “El murciélago”.
Comprensión
La soprano señala que a pesar de que los versos de “Vida celestial” están escritos en alemán el público disfrutará de la pieza, que al final dice que “no hay música terrenal que se compare a la de nosotros”.
Del cielo
Por “nosotros”, precisa, se refiere a la voz celestial.
