Juan José Pastor y Josep Vicent

Dos valencianos actuarán juntos con la Sinfónica

El director de orquesta Josep Vicent tendrá a su cargo la batuta de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, como huésped, y el cornista Juan José Pastor será el solista en la interpretación del Concierto para corno No. 4 de Mozart, en los conciertos programados en el teatro José Peón Contreras para mañana viernes y pasado mañana domingo 8 , a las 21 y 12 horas, respectivamente.

Josep Vicent habla de la conexión emocional que se debe tener en esta profesión, y señala que utiliza muy activamente la inteligencia emocional e intenta percibir que está pasando a su alrededor con los músicos con los que trabaja.

Expresa que el hecho creativo es en sí una conexión, y cuando éste es sincero hay una conexión consigo mismo, con las emociones, los sueños y el mundo de las ideas, pero más aún si ese proceso es colectivo, porque para que se produzca el momento mágico de la creación hay que estar conectados unos con otros.

La OSY interpretará bajo su experimentada batuta, además del concierto de Mozart ya citado, la Obertura Carnaval de Dvorák y la Sinfonía No. 5 de Beethoven.

Sobre este último compositor, expresa que tiene cada vez una mayor conexión con él, quizá como parte de ese proceso evolutivo en el que poco a poco adquiere madurez en la música.

Comparte que nació en diciembre, igual que Beethoven, con 200 años de diferencia (el alemán en 1770 y el español en 1970) por lo que cuando se dio cuenta de esa coincidencia se sintió obligado a estudiar al compositor con mayor profundidad.

“Siento en Beethoven una conexión con la música popular y el deseo de transgredir lo intelectual de la música para llegar al corazón de la gente, es el primer músico en plantearnos cuestiones que tienen que ver con la naturaleza, con el mundo en que vivimos, es un hombre que consigue que su música nos haga ver más allá, así lo vivo y juego con su música para aprenderla cada vez más profundamente”.

Con giras que han abarcado cuatro continentes, prestigiosos teatros y la dirección de afamadas orquestas, Josep Vicent indica que cuando se llega a ese punto “uno descubre que está empezando”, pues cada día se pone delante de una partitura y la conclusión a la que llega es que no sabe nada, todo está absolutamente por aprenderse, es una verdad que refuerza con la idea de que la música, para que sea música, tiene que estar viva, por lo que no vale lo que hizo la semana pasada, sólo vale lo que hace hoy.

Transparente y difícil

Juan José Pastor, integrante de la OSY, manifiesta que es la primera vez que interpretará el Concierto para corno No. 4 de Mozart, con orquesta, aunque lo ha interpretado a lo largo de su carrera y como parte de su repertorio en varias audiciones.

Afirma que es una obra técnicamente difícil, aunado a que Mozart es tan transparente que cuando hay una equivocación en una nota resulta evidente.

Destaca que el Concierto tiene elementos muy virtuosos como trinos, dieciseisavos, pasajes muy virtuosos que requieren de un estudio exhaustivo para poderlos interpretar con la destreza que requieren.

Recuerda que esta pieza fue dedicada a Joseph Leutgeb, amigo del compositor, un cornista excepcional de la época en un tiempo en que el instrumento no contaba con las válvulas que permiten tocar con mayor facilidad las notas con la afinación correcta.

“Fue demasiado virtuosa para la época y por tanto fuera del alcance de muchos músicos, y es a partir de que se construye el instrumento moderno que se comienza a tocar un poco más, que ‘se atreven a tocarlo’”.

El cornista de la OSY se siente más que listo para interpretarlo, “me siento en una nube ahora mismo, no puedo pedir más que tocar con mi orquesta que adoro, la complicidad con los compañeros, ese sentir que estás haciendo bien las cosas…”

Resalta que está en un punto de su carrera en el que se siente bien preparado y nunca había sentido como ahora el deseo de mostrar lo que ya puede decir con el instrumento, “es como poder hablar con naturalidad de cualquier tema”.

Respecto a la presencia de su paisano Vicent como director huésped, señala que hay una conexión que no había sentido con mucha gente en esta vida, por lo que es una ocasión especial, no sólo por el hecho de que dos valencianos están aquí, en Yucatán, haciendo música, sino por el hecho en sí de compartirla mediante este lenguaje universal.— Iris Margarita Ceballos Alvarado

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