Esta cuarentena puede ser utilizada para que los familiares

Ayuda al adulto mayor en el uso de la tecnología

“Apreté este botón y me salió esto ¿qué hago”, es una de las expresiones más frecuentes de los adultos mayores al utilizar aparatos tecnológicos como los celulares, pero el desconocimiento causa miedo e impide avanzar y seguir practicando su uso.

“Lo primero que les diría para que ya no tengan miedo es que difícilmente algo que ellos hagan o aprieten dejará inservible el teléfono”, indica Martha Ceballos López, quienes es ingeniería en sistemas computacionales y profesora en la materia y en robótica.

“He dado clases a personas adultas y su mayor miedo es echar a perder el celular que le regaló el hijo; ese es el mayor miedo, eso les impide seguir intentando”, agrega la experta en el ramo, integrante de la Pastoral de difusión y comunicación en la parroquia Cristo Rey y de la administración de redes sociales del templo.

Ella resalta que es muy poco probable que las personas de la tercera edad afecten el teléfono o su sistema apretando botones. “Y aun así y logren desconfigurar el equipo, con el simple paso de resetear de fábrica, el teléfono estará como nuevo”.

Pero si los adultos mayores se sienten inseguros, algún familiar podría apoyarlo.

En internet

Ahora, si el adulto mayor ya tiene y sabe utilizar el celular o la computadora, el siguiente paso es aprender a navegar en internet y utilizar las redes sociales.

Los celulares antiguos no funcionan para esta tecnología, necesitan equipos actualizados que cuenten con aplicaciones y tener servicio de internet, ya sea en casa o un plan de datos, resalta la entrevistada.

Hay teléfonos económicos, con nueva tecnología a la venta en las tiendas de autoservicio; además las compañías telefónicas tienen promociones para las personas que no tienen plan, añade la ingeniera y profesora del Centro Educativo Itzamná.

Para iniciar, es recomendable contar con la ayuda de algún familiar si la persona nunca ha creado una cuenta o entrado a Facebook. “Ahora que estamos en cuarentana, los nietos pueden ayudar a sus abuelos para iniciarse en las redes sociales”, sugiere.

El adulto mayor deberá abrir una cuenta de correo electrónico y con ésta, creará su perfil en Facebook. “Es muy importante que el correo y contraseña sean escritos en una libreta porque si se olvidan, no podrán acceder a esta cuenta”.

La ayuda de otra persona será solo los primeros días para que sea guiado para navegar en internet y poco a poco gane confianza.

Cerca de la Iglesia

Una vez creada la cuenta, la persona deberá empezar a utilizar el internet y buscar las páginas de su interés, como las de sus parroquias y así poder participar en las misas en línea que realizan en durante contingencia.

“Los sacerdotes han invadido las redes sociales y en internet hay horas santas, oraciones y más actividades”, indica.

Con el nombre de la parroquia podrán acceder a éstas en Facebook. “Y conforme la persona ingrese a las cuentas de las iglesias, la red social irá sugiriendo otras iglesias, según el tema de su preferencia”.

La interfaz de esta red social es muy amigable, de fácil entendimiento, asegura.

No es difícil navegar, las interfaces son claras, son visuales incluso hasta niños pequeños acceden a éstas.

La profesional en el ramo recuerda a las personas mayores que las redes sociales acercan a las personas que están lejos. “Si lo llevamos de una manera adecuada, el uso de éstas podrán acercar a los familiares que están de viaje y ver qué sucede en el mundo al momento”.

En este tiempo de contingencia también enseña a unirse en oración y participar en la evangelización. “Muchas personas de diferentes partes del mundo están subiendo material y que son muy enriquecedores”.

Martha Ceballos considera que este tiempo de cuarentena puede ser propicio para iniciar en el aprendizaje y uso de equipos de tecnología moderna y estar conectados en internet y las redes sociales.— Claudia Ivonne Sierra Medina

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán