Provechosa la tecnología para varios bailarines
La disciplina de la danza permite mantener el cuerpo activo y la mente despejada, una dupla muy necesaria en tiempos de contingencia, por lo que continuar con la práctica de este arte es de suma importancia para quienes ya no tienen clases presenciales, pero sí el deseo de seguir aprendiendo, preparándose y estar listos para cuando sea el momento de retornar a las academias.
Retomar las clases de danza en casa es una opción asequible, así lo afirma Karla Barrera Mañé, directora artística de Milne Academia de Danzas, quien indica hay que aprovechar la tecnología y seguir las clases que instituciones o profesores de gran prestigio en el mundo están compartiendo por la redes sociales.
Al igual que para ver los videos, documentales de ballet y obras famosas del género que en estos días se pueden encontrar de manera gratuita en línea.
No hay excusas para dejar de practicar la danza.
Karla Barrera, indica que American Ballet Theatre (ABT) es una de las instituciones de gran prestigio que ofrecen clases gratuitas en línea por Instagram, algo que no es común de ver y que se debe aprovechar, y hay otras muchas clases disponibles en línea.
En tanto que compañías de ballet como Sibiu y el Kirov han compartido obras de ballet completas en vivo
Karla señala que tanto practicando la danza como empapándose de todo lo que en estos momentos se puede encontrar en internet sobre esta disciplina, no solo no perderán condición sino que se verán enriquecidos en su formación.
Seguir una clase de danza, manifiesta, es una forma de desestresarse, pues hay muchas personas estresadas, con miedo y los niños reciben demasiada información que no es para su edad, por lo que mantenerlos ocupados, entretenidos y tomar clases por las vías virtuales que hay es beneficioso, porque mantiene el cuerpo activo y la mente despejada.
Milne Academias de Danzas continúa ofreciendo a sus alumnos clases virtuales, por lo que indica que en esos ratos que practican la disciplina los alumnos dejan el miedo, la incertidumbre y vuelven a conectar con su cuerpo, con el arte.
“La danza se vuelve una válvula de escape para nuestros alumnos, y les brinda distracción, desestrés y disfrute”, expresa.
En el caso de la Academia Milne, indica que se siguen brindando clases virtuales en tiempo real a los alumnos de ocho años en adelante, en todas las especialidades: ballet, jazz y tap.
Desde el inicio de la contingencia, el 18 de marzo, iniciaron con este sistema de clases, mediante la plataforma Zoom.
Los alumnos más pequeños, desde ocho meses de edad hasta tres años, siguen con sus clases de estimulación temprana por medio de videos que los maestros preparan para ellos.
Explica que comparten la liga por una canal privado de YouTube y así los papás pueden ver los videos y trabajar con los pequeños en casa.
Cada semana les comparten dos videos, que los padres pueden repetir otros días de la semana si así lo desean.
Lo mismo se hace con los niños de tres años en adelante que tienen clases de sensibilización y de especialidades de danza.
Todo ello les permite continuar los objetivos y programas planteados para el curso, toda vez que están incorporados a la SEP y tienen que cumplir con el pan de trabajo establecido.
Manifiesta que todos los bailarines, si sus academias no implementaron clases virtuales, deben buscar sesiones gratuitas en línea, para no perder flexibilidad ni la agilidad en la coordinación, las cuales se debilitan cuando el cerebro deja de realizar estas acciones.
Otra recomendación importante es realizar el acondicionamiento físico, y cuidar mucho la alimentación, pues cuando se está en casa hay tentación de comer comida chatarra, además de que se está más tiempo frente al televisor y los aparatos electrónicos en general.
Consumir frutas y verduras, y alimentarse bien es uno de los consejos que Karla Barrera da a sus alumnos, y a todos los bailarines que quieren regresar a los salones de baile en forma.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
