El padre Luis Alfonso Rebolledo Alcocer

Triple ordenación sacerdotal para el próximo mes

La Arquidiócesis de Yucatán tendrá tres nuevos sacerdotes: los diáconos transitorios Edwin Omar Nicolás Koyoc, José Ricardo Cen May y René Ek Yah, quienes serán ordenados el próximo 24 de marzo, a las 19 horas, en lugar aún por confirmar dependiendo del semáforo sanitario, anunció el presbítero Luis Alfonso Rebolledo Alcocer, rector del Seminario Conciliar de Yucatán.

En cada ciclo de formación no fijan una meta de cierto número de ordenaciones, “la casa formadora no funciona de esa forma porque esto no es cuestión de sus proyectos sino de discernir en que Dios llama a la persona y que se den todas las condiciones adecuadas para ser ordenados”, dijo el rector en una entrevista. “Algunos se adelantan, otros se atrasan, así es esto”.

Después de las tres ordenaciones sacerdotales en marzo “es posible que haya más, por eso hay que hacer mucha oración”.

El presbítero precisó que siempre hacen falta sacerdotes en Yucatán. “Nos hacen bastante falta, somos un clero que está envejeciendo, hace falta más jóvenes, hay que trabajar más fuerte con la juventud”. Y es que en el estado hay un sacerdote por cada ocho mil personas.

Un largo proceso

Aseguró que nadie deja el Seminario por razones económicas sino por sus procesos personales. “Para que una persona pueda llegar a la ordenación sacerdotal tenemos que identificar tres elementos básicos”, precisó:

1.— Que haya una inquietud sincera por el sacerdocio ministerial. “Que la persona sienta, se perciba inquieto por ser sacerdote. Es el elemento subjetivo porque nosotros no podemos comprobar lo que el muchacho experimenta en su interior”.

“Cuando Dios llama se manifiesta en una inquietud y esta inquietud en el proceso ministerial se tiene que ir purificando porque normalmente cuando un muchacho entra al Seminario o está entrando, la idea de lo que es el sacerdocio es un poco ingenua, entonces en el proceso formativo obtiene una visión más realista de lo que es”.

2.— El segundo elemento es la autentificación de su inquietud sacerdotal mediante la idoneidad, la cual “entendemos como aquellos elementos, cualidades, virtudes, dones, talentos, recursos humanos, que la persona debe tener para el ejercicio del ministerio sacerdotal”.

Abundó que “algunas (de estas cualidades) las personas las tiene en potencia y otros probablemente no las tienen, esto lo podemos verificar mediante el conocimiento, el estar con ellos, el estar acompañándonos. Esa es la razón por la cual los seminaristas viven en una casa con sus formadores”.

“Entonces en el proceso formativo se espera que ciertas cualidades, virtudes y talentos necesarios para el sacerdocio se vayan desarrollando a lo largo del proceso. Si no se logra, pues la persona no puede acceder al sacramento del orden. Por ejemplo, para ser sacerdote hay que ser un líder y si la persona no tiene capacidad de liderazgo, ¿cómo va estar al frente de una comunidad parroquial como cabeza y pastor?”

Añadió que también tiene que ver con la castidad, con la pobreza, la obediencia y la docilidad.

3.— El tercer elemento es la recta intención. “Es verificar que el muchacho durante su proceso busque realmente hacer la voluntad de Dios y no busque otros intereses ajenos a la voluntad de Dios. Por ejemplo, verificar que el muchacho no quiera el sacerdocio como un camino de realización personal, para buscar prestigio, para buscar ser reconocido, cosas que a lo mejor una persona con pocos recursos pueda tener fuera de este ámbito”.

“Que la persona por ejemplo quiera entrar al Seminario porque quiere tener un buen coche o ir a Roma; esas no son intenciones rectas porque uno debe buscar y la voluntad de Dios, la vocación para entregarse al pueblo de Dios y para consagrarse al servicio de la Iglesia”.

“Entonces por ejemplo si en el camino formativo se va viendo que el muchacho no tiene recta intención, eso impide que sea ordenado”.

La recta intención supone que el muchacho conduzca el proceso con la verdad, es decir si alguien no es sincero con sus formadores y detecta mentiras obviamente lo hace poco confiable para el proceso.

Al referirse a los años de formación sacerdotal, el padre Rebolledo expuso que si el muchacho ingresa desde el Seminario Menor de San Felipe de Jesús “mínimo son 12 años con la suma de tres años del Menor, uno de curso Introductorio, tres de discipular, cuatro de Teología y el año de pastoral”.

Si ingresa de fuera e ingresa en el Curso Introductorio, mínimo son nueve años de formación, acotó.

Hoy día hay cerca de 70 seminaristas en la casa formadora, con la suma de los jóvenes del Seminario Mayor y del Seminario Menor.

Invitación a jóvenes

El rector del Seminario dijo a los jóvenes que “si realmente quieren escuchar la voz de Dios y quieren responder a Dios, eso no se puede hacer si no hay una vida de interioridad con el Señor, si no hay una vida de oración y de esfuerzo de vivir en la gracia de Dios”.

“No es nada más una corazonada, es algo que viene de este encuentro íntimo con el Señor”, agregó.

“Primero invitaría a los jóvenes de los grupos y movimientos (católicos) que abran su corazón ante una posible llamada de Señor y que sean suficientemente valientes y consistentes en su vida interior. La pastoral juvenil no se puede reducir solamente a actividades, dinámicas, juegos y ya. Si no hay una relación íntima con el Señor Jesús, pues no podrán ser capacitados para poder escucharlo y así poder responderle”, finalizó el padre Rebolledo Alcocer.— Claudia Ivonne Sierra Medina

 

De un vistazo

Ordenaciones en 2020

El presbítero Luis Alfonso Rebolledo Alcocer, rector del Seminario Conciliar de Yucatán, recordó que el año pasado hubo tres ordenaciones sacerdotales: Fernando Jesús Pan Aranda, Óscar Remigio Montero Canul y Jesús Feliciano Tec Canché, cuyas ordenaciones fueron pospuestas de marzo hasta agosto, debido a la pandemia. También en 2020 fueron ordenados tres diáconos transitorios, los mismos que serán ordenados el 24 de marzo.

No es un factor

El número de ordenaciones sacerdotales de 2020 son las que debían ser. “La cuestión sanitaria lo único que hizo fue posponerlas, no condiciona que haya o no ordenaciones”.

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