Reflexiones del diario vivir
Yeny Canché Canul(*)
Cada día desde que podemos ver la luz de un nuevo día es un motivo para agradecer, pero a veces nuestro ritmo de vida, actividades, preocupaciones, ocupaciones y responsabilidades nos impiden tomarnos unos minutos de calma y serenidad para pensar en lo mucho que tenemos que agradecer…
A veces llegamos a creer que los únicos motivos de agradecimiento son cuando hemos logrado todo lo que hemos anhelado —éxito, triunfo, estabilidad económica, etcétera—, pero en realidad las cosas que realmente tienen valor son por las que hemos dejado de agradecer dejando pasar los verdaderos y grandes motivos de nuestro agradecimiento a Dios y la vida, por ejemplo poder respirar o poder mirar nuevamente a nuestros seres amados, esposo, esposa, hijos, padres…
También debemos agradecer por los alimentos de cada día, por tener salud, por tener un día más de vida, por contar con un empleo, por los amigos e incluso por las cosas que quizá no nos salieron como esperábamos, por las equivocaciones o las malas decisiones ¿Saben por qué? Porque de ello aprendemos, entonces debemos decir gracias porque, aunque nos equivocamos, nos sirvió de experiencia; si confiamos en Dios aprenderemos a ver que toda obra es para bien.
¿Hace cuánto tiempo no se levantan de la cama y antes de hacer cualquier cosa se tomaron un tiempo para dar gracias por haber pasado una noche más, haber descansado, despertar, ver a su familia, mirar un nuevo día, ver la luz del sol, escuchar los pájaros cantar? Simplemente debemos respirar profundo y decir: ¡Dios, gracias! ¿Hace cuánto tiempo dejaste de ver lo hermoso de la vida y agradecer por ello?
A veces nuestra mente es tan poderosa que nos roba la oportunidad de ver todo lo bueno que tenemos.
Si hacemos una lista seguramente tendremos muchas cosas por las cuales dar gracias, cosas que otros realmente no tienen, por eso al despertar demos gracias, al comer demos gracias por los alimentos, al iniciar o salir de nuestra jornada laboral demos gracias, al regresar a casa demos gracias, al acostarnos a descansar y antes de dormir demos gracias. En todo tiempo seamos agradecidos, pues dar gracias a Dios por todo nos hace recordar cuán bendecidos somos.
Fundadora de Sublime Amor.
“¿Hace cuánto tiempo dejaste de ver lo hermoso de la vida y agradecer por ello?”
