Foto: Megamedia

Reflexiones del diario vivir

Yeny Canché Canul(*)

En la vida atravesaremos momentos difíciles que nos harán sentirnos abatidos, vencidos o cansados; sentiremos que nada nos reanima y que no hay poder humano que pueda ayudar a sentirnos mejor.

Como seres humanos podemos pensar que esos tiempos de dificultad son imposibles de superar, sin embargo puedo decirte que acercarnos a Dios es lo mejor que podemos hacer: al buscarle y presentarle nuestras cargas —sean tristezas, angustias, miedos, preocupaciones o cualquier cosa que nos abata— Él nos ayudará a fortalecer nuestra alma y espíritu, recobrando ese ánimo que perdimos por la o las batallas que enfrentamos.

En todo tiempo Dios es nuestro amparo y fortaleza; nuestro corazón puede confiar en que recibiremos su ayuda y aunque quizá no podamos entender muchas de las situaciones que vivimos, en Él siempre tendremos esperanza.

En esos tiempos oscuros es cuando más debemos confiar en Dios porque Él siempre está con nosotros para sostenernos cuando más lo necesitamos.

Así que podemos acercarnos confiadamente a Él, dejar esas cargas tan pesadas y tener descanso porque Dios fortalecerá nuestro corazón en tiempos de debilidad.

Miremos su poder en nuestra vulnerabilidad humana multiplicando nuestras fuerzas para continuar esta vida con paz —una paz que solo Dios nos puede dar—.

La alegría y el gozo serán parte de nuestro diario vivir aun en medio de las adversidades, pues el poder de Dios se manifiesta en nuestra debilidad, así que permitamos que Él actúe en nuestra vida depositando toda nuestra confianza en Él.

Fundadora de Sublime Amor.

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán