El movimiento le cambió la vida a sus participantes
El Movimiento Cursillos de Cristiandad y sus cursillistas de Yucatán pronto estarán de fiesta, con motivo de la celebración de la conclusión del primer cursillo que se ofreció en la entidad, en la Hacienda Chichí Suárez, que concluyó el 29 de noviembre de 1961.
Alrededor de 40 varones vivieron ese retiro de cuatro días y cuando salieron tuvieron la misión de evangelizar en los ambientes que los rodeaban.
El movimiento de Cursillos se fundó en Palma de Mallorca, España, en 1948.
El padre Alberto Ávila Cervera, asesor diocesano de Cursillos recordó que el arzobispo monseñor Fernando Ruiz Solórzano tenía el interés de que llegue a Yucatán el movimiento que nació en España y llegó a Ciudad de México.
A la capital del país fueron enviados los padres Fernando Ávila Álvarez (tío del padre Alberto Ávila), Ramón Bueno y Bueno, José Novelo Carrillo e Iván Buenfil (padre del diácono Omar Buenfil Guillermo), para tomar el Cursillo.
El padre Alberto Ávila dijo que en este inicio participaron otros sacerdotes.
Al primer cursillo entraron el viernes 26 de noviembre y salieron el lunes 29.
El sacerdote expuso que el número de los días de los cursillos son los mismos, pero concluyen el domingo.
Eric Rivas Salazar, integrante del movimiento de Cursillos, recordó que los dirigentes del primer cursillo eran de Ciudad de México y vinieron a entrenar a las personas.
A él le tocó servir desde 1978, cuando tomó el cursillo, y en 1994-1995 fue invitado para ser presidente diocesano del movimiento y ha participado en directivas en diferentes años, “ya soy soldado” del movimiento.
El sacerdote recordó que el objetivo de Cursillos es la conversión y la evangelización de los ambientes.
En los cuatro días del retiro se ponen los cimientos, lo fundamental.
En los años sesenta
El sacerdote Alberto Ávila recordó que los Cursillos se comenzaron a realizar en la Casa de la Cristiandad los primeros años de la década de los años sesenta, cuando se devolvió a la Arquidiócesis la Hacienda San Pedro que se había expropiado.
El arzobispo decidió que se construyera la Casa de la Cristiandad, no casa de Cursillos, para que participaran todos los movimientos, en las instalaciones que se encuentran atrás que se construyeron con el apoyo de movimientos y apostolados.
Otro de los cambios es que los cursillos se realizan de jueves en la tarde a domingo en la tarde.
Eric Rivas comentó que en 60 años se han dado más de 600 cursillos, con la suma de los retiros de los hombres y las mujeres. Y en estas actividades han participado más de 16 mil personas.
Dirigentes de Mérida han ayudado a que se consolide el movimiento en Tabasco, Quintna Roo y hasta en Guatemala.
Permanencia
El padre Alberto Ávila afirmó que Cursillos de Cristiandad se ha mantenido durante 60 años porque es una obra del Espíritu Santo, “las cosas de Dios son las que permanecen”.
Eric Rivas comentó que el movimiento se inició en Palma de Mallorca, España, porque veían que el mundo estaba de espaldas a Dios, sobre todo en la posguerra. Eduardo Bonnin, el iniciador de este movimiento que visitó Yucatán, dedicó toda su vida a los Cursillos y ahora su causa está en la Iglesia para alcanzar la santidad
Reiteraron que el cursillo solo se puede tomar una vez en la vida.
Virtuales
Comentaron que por motivos de la pandemia, el movimiento de Cursillos está realizando actividades a través de la plataforma Zoom, como es la ultreya y la escuela de dirigentes.
En el interior del Estado han realizado actividades de ultreya y escuela presenciales porque no tienen acceso a la tecnología.
Reiteraron que los cursillos, como tales, no se están realizando y será hasta que las autoridades sanitarias lo indiquen, ya que los asistentes de Cursillos tienen que convivir.
El aniversario
Con motivo de los sesenta años de la conclusión del primer cursillo en Mérida, el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, celebrará una misa de acción de gracias el 29 de noviembre, a las 8 p.m., en la Casa de la Cristiandad.
A la celebración están invitadas las personas que han tomado el cursillo.
El testimonio
Eric Rivas recordó que fue alumno del Colegio Montejo y preguntaba que más iba a aprender en Cursillos de Cristiandad.
“Mi papá fue un buen hombrepero no pisaba las iglesias, la religión era para sus hijos y esposa. Sí permitía que nosotros asistiéramos al catecismo y a colegios católicos y que hiciéramos vida cristiana”.
Cuando él tomó el cursillo dice que cambió como San Pablo, cuando lo tiraron del caballo. Fue un cambio tremendo, se volcó de manera desmedida a servir en el movimiento de Cursillos y llegó a ser presidente, “cosas que solo se pueden explicar porque allá arriba mueven los hilos”.
Desde eso, toda su vida la dedicó a Cursillos. Él y su mamá que fueron servidores de Cursillos hacían vida cristiana gracia al movimiento cristiano.
Eric Rivas tomó el cursillo en 1978, y el ejemplo que le dieron el rector de Cursillos, Máximo Alonzo Pantoja (fallecido), y su equipo, entre ellos estaba monseñor Manuel Vargas Góngora, le cambio la vida.
“No obstante que yo estudié en el Colegio Montejo entré diciendo, con un poco de altivez, ¿qué más me van a decir con lo que ya sé y viví?”.
“Salí tocado por Dios realmente a través del movimiento de Cursillos de Cristiandad”, aseguró de esa experiencia que vivió cuando tenía más de 30 años de edad y ya estaba casado.
El que vivió fue el cursillo número 92.
Luego entró su esposa al cursillo porque “no podía ser solo yo. Ella tomó su cursillo embarazada de mi segundo hijo”, relató Rivas.
Recordó que cuando entró al cursillo decía que era “bueno” (buena persona) y cuando lo tomó se dio cuenta de que no era tan bueno como pensaba, de que tenía muchas cosas que corregir y de eso se trata: hacer vida lo que uno vivió allá.
“Me marcó esa experiencia y sigo colaborando a pesar de que ya estoy semi retirado, lo que el Señor quiera”, compartió. “Cursillos de Cristiandad es el tronco de mi vida cristiana”.— Claudia Sierra Medina
El Movimiento Más detalles
Cursillos de Cristiandad celebra el primer cursillo que se ofreció aquí, que concluyó el 29 de noviembre de 1961.
Manuales
Eric Rivas explicó que existen manuales de Cursillos, no es un movimiento improvisado, sino que existe todo un método elaborado por obispos y seglares y dentro de los manuales se tiene por definición que los Cursillos de Cristiandad son movimientos de Iglesia que mediante un método propio posibilitan la vivencia y convivencia de lo fundamental cristiano, en los bautizados, con objeto de crear núcleos de cristianos que salgan a fermentar de espíritu evangélico los ambientes, realizando la vocación personal con respeto de la misma.
Evolución
El padre Alberto Ávila comentó que el movimiento ha evolucionado con el paso de los años. Cuando el movimiento de Cursillos emp ezó en Mérida fue dirigido a las clases sociales altas generalmente y nada más para compensar traían gente de los pueblos, para que no sea exclusivamente de puras personas de recursos. “Con los años Cursillos se ha democratizado, podemos decir, porque es para cualquiera, no hay alguna distinción, no son solo para grandes élites. Tenemos cursillistas en poblados del interior del Estado”.
En interior del Estado
En los pueblos se realizan las ultreyas y los centros de escuelas para se vayan formando, como es el caso de Progreso.
Hombres y mujeres
Cuando comenzó Cursillos era para varones exclusivamente y con los años se abrió para mujeres, pero no era mixto.
