El arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, volvió a externar ayer que en Yucatán hace falta un obispo más y para ello se harán los trámites correspondientes.

Del Día de San Valentín, que se celebra el 14 de febrero, recordó su origen.

“Fue en aquellos años del siglo III, cuando el emperador quería que sus soldados no se casarán para que fueran más efectivos en el servicio de militar, pero muchos querían hacerlo y tenían derecho. Entonces San Valentín se dedicó en secreto a casarlos y por eso fue martirizado”, explica.

“Nos recuerda el derecho y la defensa del matrimonio del hombre y la mujer ante todo”, añadió.

“Por otra parte esta celebración se ha ido extendiendo, yo creo que la misma sociedad de consumo, de comercio, la popularizó”.

El arzobispo recordó que cuando él era niño no se celebraba esta fecha, “era cosa nada más de novios, pero ahora se juntas las comadres, compadres, los muchachos, las muchachas, los novios en matrimonio para celebrar el amor y por eso es el Día del Amor y la Amistad”.

“Que bueno que esto se celebre y ,como creyente, saber que el amor es un don de Dios y mucho más que un sentimiento”.

“Movido por mi inteligencia, por mi voluntad y por mi fe, tomo la decisión de amar y eso es importante dentro de la relación familiar, del noviazgo, la amistad, tomar la decisión de amor, no solamente dejarme guiar por sentimientos”, expresó.

Indicó que en este tiempo de pandemia hay que conservar las medidas y normas sanitarias para externar el amor hacia los seres queridos.

“Muchos de los contagios actuales o del mes de enero ocurrieron por los festejos de diciembre. Entonces, Dios quiera que esta fiesta no deje más contagios, pero sí mucha alegría de festejar el amor”.

Monseñor Gustavo Rodríguez expuso que la principal amenaza del amor y la amistad es el pensamiento, la idea actual, confundir los valores, porque la mayoría dice que vino a este mundo para ser feliz.

Expuso que no se prevé disminución de aforo en las iglesias porque parece que van de bajada los contagios.

Compartió que actualmente hay dos sacerdotes contagiados de Covid y a los últimos que lo padecieron en enero, como 20, les afectó igual que a otra gente “una gripita y ya”.

Al referirse al número de sacerdotes fallecidos por Covid en Yucatán dijo que son cuatro: “Nada que ver en otros lugares donde ha habido mucho más como Puebla, en donde han fallecido 62 sacerdotes”.

“Gracias a Dios yo creo que en general los sacerdotes han sido conscientes y favorables a vacunarse”, indicó.

Asimismo, invitó a las personas a vacunarse, a completar su esquema porque esto es un gesto de amor: “Vacunarse es amor por los míos”.

Ante el comentario de que la gente dice que no se va a vacunar porque le pondrán un chip, monseñor Gustavo Rodríguez contestó sonriente: “Yo ya tengo tres chips”.— CLAUDIA SIERRA MEDINA