BOGOTÁ (EFE).— El “agua arracimada”, líquido que promete curar distintas dolencias, no tiene base científica y ningún organismo regulador en Perú y Estados Unidos ha certificado su uso como medicamento.
En un vídeo compartido en redes sociales decenas de veces, el nuevo ministro de Salud del país sudamericano, Hernán Condori, habla de las ventajas de Cluster x2, “agua arracimada” de la empresa NHT Global.
El funcionario afirma que el “agua arracimada es con la que nosotros nacemos” y con el paso del tiempo la vamos “perdiendo”, con lo que “empieza el envejecimiento, trastornos metabólicos y comienzan las personas a tener enfermedades”.
En el vídeo, que se difundió después de la toma de posesión del ministro, se le ve en una oficina en la que se lee en un cartel “consultorio médico-obstétrico Doctor Hernán Condori”.
Al ser cuestionado sobre el producto, el ministro aseguró que tiene patente y permiso de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas; la Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria, y la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) de Estados Unidos.
Pero, como explican varios expertos, no hay evidencia clínica ni estudios científicos rigurosos que respalden la efectividad del “agua arracimada” y ningún regulador de fármacos ha certificado su uso como medicamento.
En la misma web del producto promovido por Condori se indica que “no ha sido evaluado por la Dirección de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU. y que no pretende diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad”.
Hay páginas que desmienten las teorías de sus defensores al menos desde el año 2008.
Sus defensores apuntan que esa agua pasa por un “proceso de cambio de estructura molecular” por el cual las moléculas se vuelven hexagonales. Por eso también se le conoce como agua hexagonal o estructurada.
Aseguran que entre sus ventajas están “una mayor y más eficiente hidratación de las células, aumento de la energía, promueve la pérdida de peso, entre otras”.
El director de investigaciones de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes, Luis Jorge Hernández, califica al “agua arracimada” como “producto pseudocientífico”.
“No hay estudios analíticos o experimentales en humanos, ni evidencia de su eficacia en estudios epidemiológicos”, subraya.
El profesor Marcelo Alarcón, del Departamento de Bioquímica Clínica e Inmunohematología de la Universidad de Talca, en Chile, manifiesta que no hay base científica que apoye que con un proceso toda el agua se organice en estructuras de hexágono permanentemente.
Las moléculas de agua están en constante movimiento, por tanto su estructura cambia con frecuencia.
Xavier Giménez Font, profesor titular del Departamento de Ciencia de Materiales y Química Física e integrante del Instituto de Química Teórica y Computacional de la Universidad de Barcelona, señala en un artículo que el agua adopta una estructura hexagonal en el hielo.
“Para ser más precisos, en la forma más estable del hielo a las presiones habituales, puesto que a presiones elevadas esta estructura hexagonal se deforma”, añade.
El agua líquida pierde estructura hexagonal por “la agitación molecular que provoca el aumento de temperatura”, así que “si el agua es líquida no puede ser hexagonal de forma indefinida”.
El Ministerio de Salud de Perú negó que Cluster X2 tenga permiso de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas. La Dirección de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria informa que el producto “cuenta con Registro Sanitario desde el 18 de septiembre del 2017” como “bebida para diluir a base de agua purificada, jugo concentrado de granada y jugo concentrado de arándano”, no como medicamento.
Asimismo, no aparece en el registro de productos aprobados por la FDA.
No se pudo encontrar la fuente original del vídeo y tampoco cuándo fue grabado, pero sí identificar su ubicación: una localidad en el departamento de Junín, donde se encuentra la consulta de Condori. El Colegio Médico del Perú advirtió que no tiene registro del funcionario como gineco-obstetra.
“Hace una serie de procedimientos, ecografías, colposcopia, etcétera, sin tener las competencias porque en el registro del Colegio Médico no se registra como médico gineco-obstetra”, denuncia Raúl Urquizo, decano de la asociación.
