Al igual que la gran mayoría de los negocios, las estéticas, peluquerías y barberías fueron afectadas por la pandemia de Covid-19; aunque dentro de este giro se dio un peculiar fenómeno. Y es que, además de que la gente comenzó a cubrirse el rostro con caretas y cubrebocas, prácticamente se suspendieron todas las fiestas y las reuniones, que son las principales fuentes de ingreso de la industria de la belleza.
Ante ello un buen número de estilistas se vio en la necesidad de buscar otro trabajo. “Estilistas dejaron su profesión para dedicarse a otra cosa, y gente que trabajaba en otra cosa comenzó a dedicarse a la belleza”, señala José Luis Hernández Ferráez, director del Instituto Autónomo de Belleza Astra Profesional.
Muchos de esos estilistas emergentes que vieron en la belleza una opción para sobrellevar la pandemia aprendieron a arreglar uñas o cortar cabello en plataformas como YouTube.
“A partir de la pandemia, empezamos a detectar que mucha gente se empezó a dedicar a la belleza, todas egresadas en YouTube”, recalca el entrevistado en visita al Diario, acompañado de Alicia Tec Puerto, Sared Basto Rosado y Henry de la Cruz Velázquez.
Y es que, interviene De la Cruz Velázquez, quien es proveedor de productos de belleza, este ramo de servicios, aunque requiere de preparación, siempre ha sido considerado como una opción sencilla para salir adelante: durante la pandemia notaron un aumento en el número de clientes que pedían determinado producto.
“Nos dimos cuenta que las personas tenían mucho producto de uñas acrílicas en su casa porque pensaron que era fácil”, añade Hernández.
Además, agregan las maestras Alicia Tec y Sared Basto, en los vídeos de YouTube, las personas no alcanzaban a ver todo lo que realmente necesita saber un estilista. “Generalmente en los vídeos solo te muestran el principio, la mitad y el final. No te muestran el proceso ni los cuidados que debes tener, tampoco te muestran teoría que también es importante para conocer”, indica Tec, para luego agregar que un curso básico de uñas es de 50 horas.
Esa situación fue lo que lo llevó a promover cursos gratuitos para que esas personas que durante la pandemia quisieron aprender en YouTube se profesionalicen. Lo único que tiene costo es el trámite del documento que avale sus conocimientos.
El programa comenzó en enero y a la fecha ya certificó a 200 alumnas en la realización de uñas acrílicas, y próximamente deberán graduarse 90 chicos en corte de cabello y barbería.
Hernández Ferráez también habló de la necesidad de formar un colectivo de profesionales de la belleza para que esta labor esté regulada, pues actualmente, cualquiera puede abrir una estética sin ser un profesional.
Los interesados en tomar los cursos de profesionalización pueden acudir a las instalaciones de la CTM en la calle 65 entre 48 y 50 del Centro, donde se imparten los cursos o llamar al teléfono 9993-34-00-35.— IVÁN CANUL EK
