Seguir cantando al Señor es el deseo del coro Santa Ana, en la celebración de su 44o. aniversario de fundación.
El grupo fue fundado el 24 de diciembre de 1978 en la parroquia de Santa Ana, a iniciativa del presbítero Raúl Moguel Urtecho (q.e.p.d.).
El coro cantó muchos años en la iglesia y acompañó al padre Jenaro Cervera Ceballos en la entrega de juguetes en hospitales, obra que se convirtió después en la Organización de Servicios y Ayuda para la Navidad de los Enfermos (Osane).
Durante muchos años ha armonizado también las Eucaristías en el asilo Brunet Celarain, donde continúa participando en la misa de las 5 p.m. de los domingos.
Debido a que surgió en Santa Ana, el coro eligió esa iglesia para dar gracias por su aniversario con una celebración eucarística presidida anoche por el padre Jorge Óscar Herrera Vargas, párroco de Maní.
La misa fue muy especial ya que se tuvo presente la memoria del padre Raúl Alberto Moguel Urtecho, fallecido el 11 de junio pasado.
El padre Herrera recordó que conoció al padre Moguel cuando era seminarista. “En 1978 entré al Seminario y me pidieron que viniera de apostolado a esta parroquia”.
El padre José Inés Pérez era el párroco, pero la Pastoral estaba a cargo del padre Raúl Moguel, con quien mantuvo una amistad sacerdotal.
Relató que después enviaron al sacerdote al Seminario y posteriormente fue su sucesor en la iglesia de Peto. Ahora él se encuentra en Maní, donde el padre Moguel también fue párroco.
“En todos los lugares fue muy querido, fue muy valorado, fue muy respetado. Para nosotros los sacerdotes fue una pérdida muy grande. Gran confesor, gran amigo, gran sacerdote”, subrayó.
El coro surgió en 1978 cuando el padre Moguel le pidió a un grupo de jóvenes que tocara música en la misa.
“Unos hemos estado, nos hemos salido, otros han permanecido, otros han llegado, pero independientemente de todo esta experiencia de Dios nos hace entender y describir que somos una Iglesia en lucha y que se está esforzando”, dijo el sacerdote.
El coro se llama Santa Ana porque “ahí comenzamos a cantar”, recordó Kennett González Hernández, director de la agrupación y el único integrante fundador que aún permanece.
Hoy en día está conformado por ocho personas: Kennett González y su esposa Aída Aguilar Castillejos, sus hijos Kenny (piano y guitarra) y Anilú (metalófono) González Aguilar, Teresita y Antonio Espinosa Atoche, Lilian Coello Mena de Espinosa y Leonor Elena Lizarraga Rosado. En el coro participaba también el esposo de la señora Lizarraga, Armando Chami Urcelay, quien falleció en noviembre.
El aniversario del coro es celebrado cada cinco años pero en esta ocasión lo adelantaron como sencillo homenaje al padre Moguel. “Él nos ayudó mucho, estuvo con nosotros”.
El coro participó en los tres primeros años del Concurso de Villancicos del Seminario, en los que ocupó siempre alguno de los tres primeros lugar.
Durante varios años acompañó el 24 de diciembre al padre Jenaro Cervera Ceballos, quien, vestido de Santa Claus, repartía juguetes en los hospitales.
En el Asilo Celarain ha armonizado las misas por cuatro décadas. “Ahí siempre henos ayudado en las actividades de la capilla”.
En la misa de aniversario ofrecieron un programa especial de Navidad, con temas como “Adeste Fideles”, “Paz en la tierra”, “Blanca Navidad” y “Los peces en el río”.
El coro invitó al padre Herrera a celebrar la misa debido a su trato personal con el padre Moguel.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA
