CIUDAD DEL VATICANO.— El nombre de tres astrónomos jesuitas y del papa Gregorio XIII fueron elegidos por la Unión Astronómica Internacional (UAI) para asignarlos a cuatro asteroides descubiertos recientemente, informó ayer Specola Vaticana, observatorio astronómico de la Santa Sede, situado en el palacio apostólico de Castelgandolfo.

Según la UAI, la asignación de un nombre a un asteroide, o los llamados también planetas menores que gravitan alrededor de una estrella, se realiza mediante un proceso que, en algunos casos, puede durar décadas, pues cuando se encuentra un objeto de ese tipo se le asigna primero una fecha provisional de hallazgo.

Solo cuando la órbita del objeto se determina de manera tal que su posición puede predecirse con fiabilidad en un futuro lejano (normalmente ocurre después de ser observado cuatro o más veces a medida que se aproxima a la Tierra) es que se le asigna un número definitivo y se invita a su descubridor a sugerir un nombre.

En esta ocasión, tres de los nuevos asteroides recibieron el nombre de jesuitas relacionados con el observatorio vaticano: “562971 Johannhagen”, en honor del padre Johann Hagen (1847-1930), director de esa institución desde 1906 hasta 1930; “551878 Stoeger”, por el cosmólogo Bill Stoeger (1943-2014), y “565184 Janusz”, por Robert Janusz, quien sigue trabajando en la Specola.

El asteroide “560974 Ugoboncompagni” fue llamado así en honor de Ugo Boncompagni (1502-1585), el papa Gregorio XIII, quien dirigió la reforma del calendario que ahora se usa en casi todo el mundo y comenzó la tradición de astrónomos y observatorios papales.

Así, una treintena de asteroides lleva actualmente el nombre de jesuitas, como Clavius y el padre Giovanni Battista Riccioli (1598-1671), quien desarrolló el sistema de nomenclatura de las diferentes áreas de la Luna, que se utiliza aún ahora.

¿Cómo se elige el nombre de un asteroide?

La Specola Vaticana explicó que “no se admiten nombres cariñosos ni de carácter comercial” y que “los derechos de denominación no pueden comprarse”.

Son elegidos por un comité compuesto por quince astrónomos profesionales de todo el mundo cuya investigación está relacionada con planetas menores y cometas.

Las búsquedas robóticas han permitido el hallazgo de miles de asteroides, razón por la cual se ha decidido limitar el número de los que reciben un nombre formal. En la actualidad, a la mayoría se le otorga solo una designación numérica.