‘Padres de familia y docentes, deben asumir la tarea e improvisar formas innovadoras de cubrir deficiencias (de los libros de texto)’, afirmó Monseñor Gustavo Rodríguez Vega, arzobispo de Yucatán.
Durante su homilía en la misa que marcó la clausura de la reunión de capacitación de dirigentes de 14 diócesis del Movimiento Familiar Cristiano explicó que ideologías que promueven el aborto, la sexualidad degenerada y que privan a hombres y mujeres de su dignidad humana, no deben amedrentar nuestra fe.
Defender a la familia
Y agregó que se debe defender a la familia de estos furiosos ataques de intereses económicos e ideológicos que buscan romper a esta institución bendita de Dios, en la celebración eucarística tuvo lugar en el auditorio de la Universidad Marista de Mérida, sede de dicha reunión.

En su mensaje, Mons. Gustavo Rodríguez Vega, destacó la importante labor que lleva al cabo en el país el Movimiento Familiar Cristiano, en un momento crucial dónde la familia está bajo un asedio ideológico al que los padres de familia con el apoyo de la iglesia pueden y deben hacer frente y algún día los hijos y la sociedad se lo agradecerán.
El arzobispo de Yucatán concelebró la misa con los padres Guillermo Loría y Benjamín Osorno, coordinadores espirituales del MFC.

Entre otros conceptos, el arzobispo recordó que las autoridades tienen el deber de gobernar con sabiduría, vigilantes de la justicia y el bien colectivo, de alguna manera el poder que estos detentan viene de Dios y él les pide que gobiernen con el amor semejante de un padre para con sus hijos.
‘Padres de familia deben ‘cubrir deficiencias’ de los libros de texto’: Mons. Gustavo Rodríguez Vega
“No se puede obedecer a una autoridad que nos obliga a hacer lo contrario a los mandatos divinos y valores religiosos y humanos, los libros de texto son herramientas de la educación”.

Añadió que: “Si no responden a este fin, si no tienen una pedagogía (los libros de texto) y un rigor científico o sólo promueven una ideología contrarias a las enseñanzas de Dios, entonces padres de familia y docentes, deben asumir esa tarea e improvisar formas innovadoras de cubrir esas deficiencias.
“Es cierto que el poder de los gobernantes y las autoridades viene de Dios, pero cuando una autoridad no gobierna con sabiduría, nosotros debemos obedecer a Dios” aseveró y agregó: “se obedece por convicción no a la fuerza”.
