ATENAS (EFE).—El Gobierno griego impuso desde ayer un límite de 20 mil visitas diarias a la Acrópolis de Atenas, uno de los monumentos más visitados y famosos en Europa, para evitar el hacinamiento y que el turismo excesivo dañe a este conjunto arqueológico.
El Gobierno decidió tomar está medida a principios de agosto ante las aglomeraciones que se registraban a primeras horas de la mañana en la entrada del sitio arqueológico, que era visitado por unas 23 mil personas a diario. Por eso, aparte del límite total diario, se restringe también el número de accesos por franjas horarias.
“Evidentemente, el turismo es deseable para el país, pero debemos encontrar una forma para que el turismo masivo no dañe el monumento”, señaló entonces la ministra de Cultura de Grecia, Lina Mendoni, a la radio privada “Real FM”.
Los nuevos límites de entrada se aplicarán a modo de prueba a partir de ayer y entrarán en vigor de forma permanente a partir del 1 de abril del próximo año en la mayoría de los grandes sitios arqueológicos del país, según la ministra.
A partir de abril, el nuevo sistema también se aplicará a otros sitios arqueológicos en Grecia que operan con boletos electrónicos, lo que representa entre el 90% y el 95% de los visitantes de los sitios griegos.
Quienes quieran visitar la Acrópolis tendrán que adquirir sus entradas a través de una plataforma gestionada por el Gobierno, donde podrán elegir también la franja horaria.
La Acrópolis de Atenas, construida en el famoso “siglo de Pericles” y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es la más famosa, aunque en Grecia hay otras acrópolis conocidas, como las de Aso (en la Grecia antigua, actualmente Turquía) o la de Pérgamo.
Y también hay acrópolis en otros países como las de Bratislava (capital de Eslovaquia) o la de la célebre Constantinopla (actual Estambul, Turquía).
En la cumbre de esta cima se encuentra el célebre Partenón, un templo consagrado a la protectora de la ciudad, la diosa Atenea Pártenos, que fue construido entre los años 447 y 438 a.C.
La palabra acrópolis proviene del griego akros (‘extremo, cima’) y polis (‘ciudad’), por lo que se refiere a la parte más alta de las ciudades. Se trata en general de los sitios en los que nacieron las ciudades, ya que en las zonas altas podían protegerse mejor de los ataques, por bordes escarpados, acantilados o murallas.
Por ser germen de ciudades y ubicarse en un sitio privilegiado, en las acrópolis solían situarse los edificios más importantes, como templos o sedes de gobierno.
