TORONTO (EFE).— La legalización de la marihuana en Canadá hace cinco años ha reportado beneficios sociales pero también causado el aumento de problemas de salud, como un fuerte incremento de casos de psicosis, según un artículo publicado en la revista médica “Canadian Medical Association Journal” (CMAJ).
El artículo señala que, aunque la legalización supone una sustancial reducción en los arrestos relacionados con el consumo de cannabis, también motiva un considerable aumento de las admisiones en los servicios de urgencias por el uso de la droga.
En Ontario y Alberta, dos de las provincias más pobladas de Canadá, los hospitales reportan un incremento del 20% de admisiones de jóvenes por trastornos e intoxicaciones relacionados con la marihuana.
El artículo está firmado por Benedikt Fischer, Didier Jutras-Aswad y Wayne Hall, investigadores que trabajan para centros de salud mental y universidades de Canadá y Australia.
Un estudio citado por los autores señala que en Ontario las tasas mensuales de síndrome de hiperemesis cannabinoide, que ocasiona ataques intensos de vómitos a los consumidores de marihuana, se han multiplicado por 13 desde la legalización de la droga.
El mismo estudio señala que las visitas a urgencias por episodios de psicosis provocados por el consumo de cannabis se han duplicado.
Otro estudio dice que los casos de hospitalizaciones de niños de cero a 9 años intoxicados con productos comestibles que contienen marihuana se han triplicado. De forma paralela, el número de consumidores que obtienen marihuana de manera legal ha aumentado de forma constante desde la legalización. En la actualidad, dos tercios de los consumidores canadienses compran marihuana de fuentes legales.
Canadá legalizó el consumo recreativo de la marihuana a los mayores de edad en octubre de 2018. Entonces, el gobierno razonó que la legalización evitaría el costo social de la penalización del consumo y acabaría con una fuente de financiación de organizaciones criminales.
