Con 17 años de experiencia profesional, Ana María Cañizares Sánchez fue reconocida con el Premio Excelencia Periodística 2023, ayer
Con 17 años de experiencia profesional, Ana María Cañizares Sánchez fue reconocida con el Premio Excelencia Periodística 2023, ayer

La Asamblea Anual de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) otorgó ayer uno de sus Premios Excelencia Periodística 2023 a Ana María Cañizares Sánchez, del canal CNN en Español.

El reconocimiento se le concedió en la categoría de entrevista por su charla con el presidente ecuatoriano Guillermo Lasso.

En una entrevista concedida a Diario de Yucatán, de la cual ayer publicamos la primera parte, Cañizares Sánchez explicó la importancia de su encuentro con el presidente ecuatoriano Guillermo Lasso, con quien habló de la crisis política y de gobierno tras la “muerte cruzada” que disolvía la Asamblea Nacional.

“Teníamos la responsabilidad de explicar a la gente esta figura inédita, pero sobre todo de boca del presidente Lasso. Ponerle un poco sobre las cuerdas, pese a que era una decisión tomada legalmente y era democráticamente bien vista por la comunidad internacional, que tenía tanta confusión en ese momento por las experiencias de Perú, con el tema del presidente Pedro Castillo”, dijo. “Hubo otros países donde hubo intentos similares con un presidente que intentaba disolver una asamblea legislativa, pero no lo concretaron”.

¿Fue difícil gestionar la entrevista?

“Fueron semanas de mucha incertidumbre. Un país que vive en esta incertidumbre genera conflictos posteriores, el país estaba muy mal, había ansiedad de la gente por los precios altos de los productos de primera necesidad, cómo nos veían los mercados internacionales. Es decir, había mucha incertidumbre dentro y fuera del país. No sabíamos si el presidente podría ser destituido con este juicio político o podría salvarse. Empezamos a preparar un escenario, le adelanté a mi jefe que cualquiera que fuera el desenlace debíamos buscar la entrevista. Adelanté algunas llamadas para comprometer ese momento, sea cual fuere el resultado. Hice varias llamadas a algunos ministros que teníamos en la mira con esa capacidad periodística tan importante de adelantarse, de olfatear la necesidad de que el presidente nos diera una entrevista exclusiva.

“Comprometí a algunos ministros, pero nadie me daba un sí. Creo que es labor de todo buen periodista insistir e insistir, hasta que llegó el día en que se activó la ‘muerte cruzada’. Eran las 6 de la mañana y el secretario de la administración me dijo que iba a hacer una última consulta para la entrevista. En la tarde de ese mismo día preparamos la entrevista con el presidente que ya había ejecutado la ‘muerte cruzada’. Él se fue a su casa y el congreso amaneció rodeado de fuerzas militares y la policía”.

¿Cómo ve el panorama del periodismo en Latinoamérica?

“Empecé la entrevista con el Diario justamente señalando las similitudes que tenemos con México. Ahora mismo viven la violencia criminal que tanto agobia y asedia al periodismo. Dificulta el trabajo y creo que es la mayor responsabilidad y reto que tenemos. No es fácil vivir el asedio del crimen organizado cuando cubrimos temas delicados, cuando acudimos a masacres carcelarias, a los lugares donde se disputan los territorio las bandas del crimen organizado. Hay varios tentáculos de cárteles mexicanos que dificultan el trabajo periodístico en Ecuador y cada vez es más fuerte.

“Hace unos días presentaba ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos cómo se ha degradado el trabajo periodístico y las condiciones en el país precisamente por el tema del crimen organizado que no es ajeno a lo que viven ustedes. Los periodistas mexicanos saben cómo se ha vivido este fantasma tan atroz que es la delincuencia organizada. No es fácil, pero nos reta todos los días a buscar formas de darle claridad a la gente sobre los temas, sobre los hechos que contamos, apegarnos absolutamente al equilibrio, al balance, buscar fuentes certeras, confiables y seguras porque en un momento así, de tanta incertidumbre y violencia, la gente sí quiere respuesta de fuentes que se apeguen a los hechos, por más dura que sea la realidad”.

De visita en el país

Es la primera vez Ana María Cañizares está en México y dijo que “me moría de ganas de venir a México”. Quería conocer a periodistas mexicanos, intercambiar experiencias porque Ecuador, su país de origen, vive la coyuntura de la violencia criminal y entre los periodistas de la nación sudamericana se analiza de qué manera sobrellevan esta situación periodistas de México, Colombia y Venezuela, donde se reportan agresiones contra los profesionales de la información.

“Ecuador empieza a girar el timón de su política de seguridad pública, que no ha cuajado en los últimos gobiernos, pero el pueblo tiene mucha esperanza en el gobierno recién electo”, declaró Cañizares.

“Lo mismo los mexicanos que tendrán elecciones en junio de 2024. Tenemos panoramas similares, creo que hay que conocer al país y comparar y decidir qué país queremos en el futuro”.

La periodista galardonada por la SIP es de la convicción de que las respuestas las tiene el periodismo independiente, de rigor, de hechos, de datos, de fuentes, del que sale a la calle, el que cuenta las cosas desde la visión de la gente, el que se acerca a la gente. Eso es lo más importante para ella. Saber lo que quiere escuchar o lo que busca la gente, atender las necesidades que tiene. Y cree que la pandemia de Covid-19 enseñó a los periodistas a escuchar más a la gente porque esa enfermedad trajo más problemas. Hoy, la demanda es hacer periodismo independiente, pero con objetividad.

Admitió que le gustaría en un futuro entrevistar a la exprimera dama de Estados Unidos Michelle Obama, porque la admira, sigue su trayectoria como política, y opina que una mujer valiente e inteligente como ella dignifica la política.

Es el segundo premio de periodismo que recibe en 2023 Ana María Cañizares, quien tiene 17 años de carrera profesional, primero en radio y luego en televisión. Apenas en febrero pasado su trabajo documental sobre los efectos negativos de la pandemia en la fauna y el turismo en la Isla Galápagos recibió el Premio Nacional de Periodismo de la Unión Nacional de Periodismo de Ecuador, el más alto galardón para esta profesión en ese país. Y ayer cerró un exitoso año con el galardón que le otorgó la SIP en su gala periodística.

“Siempre nos llena de orgullo recibir algún premio, nos hace demostrar el compromiso, la responsabilidad y el cariño por el periodismo. Con esa decisión de creer que el periodismo no está para dar clases, pero sí creo que hay muchos periodistas valientes, inteligentes y responsables que son para admirar”, señaló. “Empecé en la radio en Ecuador y una estación nos tenía en la calle. Soy periodista que le gusta estar en la calle, con grabadora e ir en el bus a la cobertura. Me encanta y creo que es lo que más disfruto: estar en la calle. No me gustaría dejarla nunca. Si algo me compromete con esta profesión es este servicio de salir a la calle a reportear”.

La galardonada recibió el premio SIP justo cuando cumple en este mes seis años de trabajo en su casa editorial actual: CNN en Español.— Joaquín Chan Caamal

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán