Como un hombre culto, conocedor, apasionado de la poesía, cuya labor como maestro, cronista y escritor ha sido destacada, es como recuerdan varias personalidades de la sociedad a Jorge H. Álvarez Rendón, quien falleció este 21 de marzo.
“Es una gran pérdida”, expresa Irving Berlín Villafaña, director de Cultura del Ayuntamiento, quien comparte que fue alumno del desaparecido cronista de la ciudad, ya que fue su maestro en preparatoria.
“Como profesor tenía una extraordinaria habilidad para relatar los grandes sucesos de la literatura universal, y seguramente a muchos alumnos, como fue en mi caso, los hizo apreciar la belleza de las letras”.
“Era muy vehemente, usaba bien las palabras, era imaginativo como profesor, y creo que ese fue su primer aporte, el crear buenos lectores y buenos ciudadanos que aprecian la literatura”.
Jorge Álvarez, pionero del periodismo cultural
Como cronista del Diario de Yucatán, señala que Jorge Álvarez fue pionero del periodismo cultural, cuando no había periodistas especializados hace 20 ó 30 años, él abrió el camino de la crítica literaria, del teatro, la música… y más recientemente como cronista de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) contribuyó a que el campo cultural tenga más fortaleza y sentido crítico, por medio de atinadas y equilibradas crónicas, con un lenguaje tan apasionado como limpio.
Por todo ello, considera que el aporte que dio como periodista cultural es algo importante, más aún cuando “en provincia el periodismo especializado no es común”.
“Él y el Diario de Yucatán fueron pioneros del periodismo cultural en México como provincia”.
Como cronista de la ciudad, indica que dio el punto de vista de una generación, miraba la evolución de la ciudad con nostalgia de lo que se iba perdiendo, pero siempre tratando de comprender los cambios que estaban ocurriendo.
Álvarez Rendón, cronista de su tiempo y época
“Fue un cronista de su tiempo y época, que ya no son los mismos de hoy, y las historias que plasmó sobre la ciudad las contó amorosamente no con un lenguaje sarcástico, sino limpio y elegante”.
Señala que, como creador, Jorge Álvarez tenía conciencia de las enormes plumas de la literatura universal, y por tanto la suya la consideraba humilde y sencilla.
“Escribía poesía para él, como voces de la letra o la palabra, no tenía las pretensiones de un gran poeta, y sin embargo, era un poeta de gran sensibilidad”
“Como creador, Álvarez Rendón era justo su gota en el mar de la literatura, no era un creador soberbio o que presumiera de su trabajo, pero daba frutos”.
Preparan homenaje a Jorge Álvarez Rendón
Irving Berlín manifiesta que al conocer la noticia del fallecimiento del cronista de la ciudad, el alcalde Alejandro Ruz Castro le indicó que se planeara una serie de actividades en homenaje, en las que se pretende se lean sus poemas, se hable de sus libros, y se realicen también una o dos mesas panel sobre sus aportaciones.
La secretaria estatal de Cultura, Loreto Villanueva Trujillo, también expresó su sentir por el fallecimiento del cronista.
“La comunidad cultural está de luto, el maestro Álvarez Rendón fue pieza importante en ámbitos como el periodismo, cine, teatro, música, su pluma narró sucesos de estos rubros permitiendo a sus protagonistas ingresar a la posteridad a través de sus palabras”.
Expresó que “también nos dio la oportunidad de conocer y recordar un Yucatán y sobre todo una Mérida de antaño, con sus costumbres, pasajes y vivencias”.
Jorge Álvarez es una pluma que hay que preservar
Considera que sin duda su legado permanecerá y será motivante para las generaciones actuales de historiadores y cronistas, que tienen el compromiso de cuidar esta herencia y nutrirla, porque en sus manos está la perpetuidad de todo lo que nos proporciona identidad.
“Descanse en Paz el maestro Álvarez Rendón, mi solidaridad con la familia y amigos”.
María Teresa Mézquita Méndez, periodista cultural y directora de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey), recuerda los tiempos en los que convivió con Jorge Álvarez en la redacción del Diario, cuando ella era una reportera novata.
Fue en 1989 cuando ingresó al Diario y para entonces Álvarez Rendón ya tenía mucha experiencia.
Con frecuencia intercambiaban opiniones sobre los temas de cultura que les tocaba cubrir. Solían coincidir en las horas tardías, cuando a los dos les tocaba cubrir alguna cosa y retornaban a la redacción para escribir sus crónicas en las grandes computadoras que en ese tiempo se comenzaban a usar.
Jorge Álvarez Rendón, un verdadero maestro
Afirma que Jorge Álvarez era un maestro en toda la extensión de la palabra, y por ello resalta que se debe reservar su obra, sus textos publicados en prensa en el Diario, algunos que leyó en presentaciones de libros o eventos similares, entrevistas, y mucha obra de su autoría y textos aislados que publicó en redes sociales, como una forma de rendirle homenaje y que su obra quede de manera permanente en las bibliotecas.
Con el fallecimiento del maestro “queda un vacío en el espacio de la crónica en la ciudad, y de la música”.
María Teresa siente que es necesario rescatar lo que dejó y hacer un compendio de su obra para que quede para siempre y se siga leyendo años después.
“Ha hecho mucho, pero no todo se ha publicado. Hay que preservar su memoria que es muy valiosa”
Apenas en enero pasado María Teresa y Jorge Álvarez, junto con Gonzalo Navarrete, realizaron una actividad poética en homenaje a Mérida, en atención al aniversario de la ciudad.
Fue uno de los últimos eventos públicos de los que el cronista fue protagonista.
Vacío irreparable por el fallecimiento de Álvarez Rendón
Héctor Navarrete Muñoz, presidente de la Liga de Acción Social, externa que el fallecimiento de Jorge Humberto Álvarez deja un vacío irreparable.
Comparte que conoció al escritor hace 47 años, cuando era maestro de alumnos preparatorianos del Centro Universitario Montejo, ahí fue su maestro de literatura.
Cuando en febrero pasado la Liga de Acción Social le hizo entrega de la medalla “Gonzalo Cámara Zavala”, último reconocimiento que recibió en vida, recordaron los pasajes de las poesías que le enseñó, y que luego Héctor Navarrete, ya como maestro de literatura, se las puso también a sus alumnos.
Apunta que, como miembro de la Liga de Acción Social, Álvarez Rendón participó en varias de las sesiones de la agrupación a lo largo de muchos años, y fue asiduo asistente junto con su mamá, y luego con su tía, a las conmemoraciones en el parque de la Madre que cada año la Liga realiza el 10 de mayo.
Destaca que el fallecido era un hombre muy culto, conocedor, que usaba la gramática con excelencia, lo cual se notaba en sus escritos publicados en el Diario, no solo los últimos en los que hizo alusión a la Orquesta Sinfónica de Yucatán, sino también en lo mucho que escribió en años anteriores.
