Abundan los documentales, libros y artículos científicos sobre el meteorito que cayó en Chicxulub y causó la extinción no solo de los dinosaurios sino también del 76% de los seres vivos del planeta, pero ahora se plantea desde una mirada cercana, la de un cineasta local, Rodolfo Juárez, con amplia experiencia en el rubro, quien realizó un documental de cinco capítulos y alista el estreno de un largometraje.
¿Qué hace diferente su trabajo del que han realizado otros cineastas alemanes, canadienses, estadounidenses? Primero le da voz a científicos nacionales y locales que han estudiado el cráter de Chicxulub durante más de 30 años, habla de los dinosaurios endémicos de México, que es un tema poco abordado y conocido, y aunado a ello plantea un panorama de lo que ocurriría si un meteoro de las dimensiones de aquél que cayó hace 66 millones de años se impactara de nuevo en la Tierra, así como las herramientas con las que se cuenta hoy en día para vigilar la trayectoria de estos cuerpos potencialmente peligrosos.
El documental titulado “Chicxulub. El meteorito que cambió al mundo” se estrenó en la plataforma de Clarovideo, donde está disponible en la versión de cinco capítulos con duración de media hora cada uno, pero el cineasta también realizó un largometraje que es una síntesis de los cinco programas, que en 70 minutos muestra la parte esencial de este trabajo cinematográfico.
La intención de Rodolfo Juárez al realizar una versión de 70 minutos es presentar este trabajo en otros espacios, como salas comerciales de cine o, en el caso de Yucatán, en otros sitios como la Cineteca Nacional. Tiene planes de que sea en agosto cuando se pueda proyectar en el Estado la versión de largometraje.
Mirada local
El cineasta, que aunque no es yucateco tiene 10 años radicando en el Estado, destaca que quiso con este trabajo mostrar el acontecimiento que marcó al mundo desde una mirada más local, pues son muchos los que han venido a grabar a Yucatán y tratar este tema en documentales, programas científicos, etcétera, pero no desde una perspectiva que involucre a los científicos locales.
Recuerda que existe el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Cráter aquí en la región y que Pemex fue la empresa que hizo las primeras perforaciones que permitieron extraer muestras geológicas, que ahora están en la Litoteca Nacional de Hidrocarburos, en Sierra Papacal. En la expedición que se hizo en el mar, con la Fundación UNAM y Slim, se obtuvieron kilómetros de roca del cráter, con muestras que se enviaron a distintas partes del mundo.
En el documental presenta testimonios de personas que han estudiado en Yucatán y México de manera constante el tema del cráter, así que se puede ver y a escuchar a geólogos, geofísicos, paleontólogos, arqueólogos y astrónomos hablar desde distintas especialidades de todo lo que abarca el estudio de la evolución del planeta.
También, sobre qué ocurriría si uno de estos bólidos se impactara en la actualidad en la Tierra, de las medidas que tiene la humanidad para monitorear espacio y la trayectoria de cuerpos potencialmente peligrosos.
El cineasta habla en el documental de los dinosaurios endémicos mexicanos, es decir, de los no se han hallado otros semejantes en otros lados. El país, afirma, sí tiene dinosaurios únicos y no solo Estados Unidos, Canadá, Argentina, Chile o China.
Locaciones y equipo
El trabajo cinematográfico se grabó casi en su totalidad en Yucatán, aunque hay locaciones en Coahuila y Nuevo León y también se manejan animaciones.
Juárez destaca que el equipo de grabación es yucateco, pues, así como era importante la presencia de científicos locales, también lo era para él la participación de artistas locales.
Dice que el trabajo que presenta está dirigido a niños a partir de seis años, pues como divulgador científico a través del séptimo arte tiene el objetivo de que la información llegue de manera entendible y entretenida a la audiencia.— IRIS CEBALLOS
De un vistazo
Cambios
Uno de los análisis que hace Rodolfo Juárez en su trabajo audiovisual es cómo cambió la Tierra tras el impacto del meteoro, ya que la mitad de México, por ejemplo, estaba sumergida bajo el mar, y se cree que Puebla y Veracruz pueden haber sido islas. También se cree que otros lugares al norte de México tienen restos de dinosaurios y no así la Península, ya que el país estaba dividido por un mar, y es la razón por la que también en algunos lugares desérticos en la actualidad se pueden encontrar restos marinos, porque eran parte del océano.
