Para el músico yucateco Alejandro Basulto dirigir los dos conciertos que la Orquesta Sinfónica de Yucatán ofrecerá este fin de semana es sumamente especial, pues no solo le permitirá estrenar en el país su obra “Personas invisibles”, sino que volverá a dirigir su propia música después de diez años.
La pieza, de 11 minutos de duración, la escribió en 2019 por comisión de la Houston Symphony Orchestra y trata sobre los refugiados en Estados Unidos.
“La compuse como parte del programa ‘Sonidos resilientes’, que buscaba hacer música que reflejara la situación de la gente que está como refugiada en Estados Unidos”, explica el músico, que ayer encabezó la presentación del programa, en el Palacio de la Música.
Alejandro Basulto relata que para escribir “Personas invisibles” entrevistó a una mujer transgénero de El Salvador que, tras vivir situaciones terribles en su país, huyó a los Estados Unidos, donde pidió asilo.
“Yo decido hacer una música que, si bien está inspirada en la historia de esa persona, habla sobre la generalidad de la opresión, por eso se llama ‘Personas invisibles’”, apunta.
El maestro Basulto subraya que la pieza refleja el miedo de la mujer, su escape, las burlas, la opresión en su país natal, el llegar a un país donde no conoce a nadie, pero también la esperanza de estar en un lugar seguro.
El compositor explica que en la interpretación hay muchos solos, pero uno que llama la atención, porque rara vez tiene protagonismo en el contexto orquestal, es el que ejecuta el contrabajo.
“Yo quería una voz como si se estuviese ahogando, entonces puse al contrabajo en el registro más agudo (van a ver al contrabajista casi como si estuviese amarrándose las agujetas) y suena como que se rompe, como una voz que está a punto de llorar”.
“Es una obra que me ha traído muchas alegrías, fue tocada por la Houston Symphony y otras orquestas de Estados Unidos”, dice el director, quien recalca que se siente contento de poder estrenar la pieza en Yucatán.
El programa de este fin de semana también incluye la Suite “Canciones folclóricas inglesas” de Ralph Vaughan Williams que, según el maestro Basulto, es una pieza que ni en estructura ni en textura busca ser más de lo que es.
“Vaughan Williams era un compositor que buscaba llegar al público. Él quería que su música gustara, que tuviese una finalidad, que fuese útil. Esta pieza no es original para orquesta, él buscaba escribir música para la gente que tenía alrededor y la escribe para banda militar. Fue un éxito rotundo. Es una pieza sensacional”, señala.
Asimismo, también dirigirá la Sinfonía número 4 “Italiana” de Félix Mendelssohn que, según dice el maestro, es una de las obras más populares del repertorio y, probablemente, la más popular de Mendelssohn.
Los conciertos serán pasado mañana a las 8 de la noche y el domingo 16 a las 12 del día. Ambos en el Palacio de la Música.— IVÁN CANUL EK
De un vistazo
La Sinfonía “Italiana”
En el encuentro de ayer con los medios de comunicación, el maestro Alejandro Basulto explicó que Félix Mendelssohn, en uno de sus viajes a Italia, tuvo la oportunidad de asistir a la misa de consagración de un papa, así como a procesiones y admiró varios paisajes.
Dibuja con música
“Y lo que trata de hacer en esta sinfonía es dibujar los pasajes de Italia. La música es sensacional, increíblemente alegre, sumamente vibrante”, resaltó el director y compositor, tras compartir que Mendelssohn también era pintor.
Cultura italiana
“Hay secciones que parecen una banda militar a la distancia, el rumor de una procesión, de algo solemne… es hasta el último movimiento, el saltarello, que tenemos una referencia directa a la cultura musical italiana”, apuntó.
Danza
“El saltarello es una danza rápida que fue muy popular en la Italia renacentista”.
