Hola, qué tal, mis queridos lectores. ¿Cómo han pasado esta semana con las primeras lluvias? Nada mejor que estar en casa y pasar a tu tienda favorita por quesos y ver cuál tipo de vino es el ideal, sobre todo para compartir.

Aquí les dejo unas recomendaciones para que esa velada que desean tener junto a la persona que tanto quieren sea lo mejor.

Los quesos blandos y de sabores fuertes van muy bien con vinos blancos, ya que el sabor del vino no se pierde con ese tipo de quesos; los vinos tintos, en cambio, maridan mucho mejor con quesos de tipo duro pero de sabores suaves.

Con los quesos picantes, cuanto mayor picor tengan más dulce deberá ser el vino. Los blancos dulces o vinos de tipo afrutados y los vinos de postres se acompañan mejor con buenos quesos.

El queso de tipo cheddar va perfectamente con un merlot o un cabernet sauvignon; un variedad fontina es ideal para un nebbiolo, vino italiano de la región del Piamonte, de excelente textura, muy floral y fresco.

Si el queso es el llamado gruyere, que reconocemos por la cantidad significativa de hoyos que tiene y aroma sutil, muy agradable, mi recomendación es un tinto suave como el pinot noir, este vino se puede acompañar con algún queso suizo más.

Para un queso azul, algo de peras cortadas en lascas y una copa de vino blanco dulce, un cabernet sauvignon o un zinfandel, un oporto de tipo tawny o un jerez.

El queso de cabra y el queso feta van muy bien con tintos con cuerpo medio, con un sauvignon blanc o un pinot gris. Un vino blanco de tipo riesling marida perfectamente bien con un gorgonzola. Un chardonnay va muy bien con queso camembert o brie. Para queso gouda, un vino espumoso o riesling.

A un roquefort le va perfectamente un vino dulce sauternes.

Hay que servir los quesos en trozos grandes y, si estaban refrigerados, sacarlos 30 minutos antes para que atemperen. La temperatura de los vinos en la Península debe estar entre 12 y 13 grados y si se desea acompañarlos también con panes hay que saber que los panes rústicos aportan un buen sabor y serían los ideales para los quesos.

Los quesos contienen caseína, que es una proteína de la leche y el exceso de los mismos es un símil de tomar mucho alcohol, ya que tienen unas hormonas que atacan a algunos supresores del cerebro y ocasionan migrañas. El exceso en el consumo de quesos aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, además de que esos alimentos tienen muchas calorías, causan problemas digestivos, incrementan el colesterol en la sangre y están elaborados a base de sal, por lo que ocasionan presión alta y, por supuesto, causan obesidad.

Por eso lo ideal es comer con medida y disfrutar de unas buenas copas de vinos con algo de quesos y unos buenos panes rústicos, será un festival al paladar.

La recomendación final es: dos copas de espumoso, un buen emmenthal y algo de pan rústico con especias en una tabla con algo de frutas. Luego me cuentan cómo les fue. Salud y a disfrutar.

Los panes rústicos aportan un buen sabor y serían los ideales para los quesos

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