Cientos de creyentes volcaron ayer su amor al milagroso Cristo de las Ampollas de la Catedral de Mérida, durante la misa y la procesión de cierre de festejos en honor al Hijo de Dios bajo esta advocación.

Integrantes de una veintena de gremios, sus invitados, devotos y hasta turistas asistieron a la misa de cierre de festejos, que se iniciaron el 14 de septiembre con la bajada de la venerada imagen del Cristo Negro.

Luego de la visita de los gremios —que comenzaron a arribar el 27 de septiembre— la imagen regresó a su capilla al costado norte del centenario templo católico.

Todos estos días, la venerada figura del Santo Cristo de las Ampollas recibió peticiones de salud, trabajo y bienestar familiar y también agradecimientos por las bendiciones recibidas.

El arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, presidió la ceremonia eucarística en la que recordó que el Cristo de las Ampollas es patrono de la Arquidiócesis.

“Hoy (por ayer) concluyen en esta Santa Iglesia Catedral las fiestas del Cristo de las Ampollas, que, como ha dicho el padre Juan Pablo (Moo Garrido, rector de la Catedral), lo ha recordado, es el patrono de la Arquidiócesis; entonces, no solamente le vamos a presentar nuestra oración personalizada o nuestra oración familiar; vamos a presentarle la oración y la devoción de todo Yucatán y a pedir por las necesidades de nuestra Arquidiócesis”.

Pidió rezar por la paz en el mundo y la paz en México, “porque estamos necesitados de paz; así es que nuestra oración que vaya más allá de nuestros propios intereses alcance a todos nuestros hermanos, particularmente en Yucatán, con todas las necesidades que existen”.

En la homilía aludió a la primera lectura, de la Carta a los Efesios, que se inicia con un himno al Señor “recordando cuál es el plan de Dios para la salvación de la humanidad, qué es lo que Dios quiere: que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, Dios quiere que todos seamos santos irreprochables ante Dios”.

Remarcó que “no se trata de una vida más o menos buena, de un cristianismo mediocre, Dios quiere que tú y que yo y que todos seamos santos; si Dios lo pide es porque se puede y nos conviene, no solamente se puede y se debe sino que nos conviene buscar la santidad cada día”.

Apuntó que en el libro de Levítico, Dios le decía a su pueblo “sean santos porque yo, Yaveh, vuestro Dios, soy santo”, y Jesús le dijo a sus discípulos “ustedes sean perfectos como vuestro Padre Celestial”.

“Así es que la vida cristiana no debe ser de mediocridad y mucho menos de maldades; una auténtica devoción es de las personas que son justas, que aman, que son pacíficas, que tratan bien a todos, que no mienten, ésa es la verdadera devoción de los que buscan la santidad día con día”, apuntó.

Al final de este himno se dice que Cristo es el plan de Dios que está sobre todas las cosas, mandando en todo. “Por lo pronto, puedo decir: sí Señor, quiero que mandes en mis pensamientos, mis palabras, mis acciones, para que ese plan de Dios se vaya cumpliendo en mi persona”.

“Después escuchamos el Evangelio en que Jesús discute con los fariseos y los escribas porque los fariseos eran, según ellos cumplidores perfectos de la Ley de Moisés, se creía superiores a los demás porque ellos guardaban todos los preceptos de la ley y señalaban como pecadores a todos fuera de su grupo.

Los escribas conocían la ley al derecho y al revés pero en general se creían superiores y estudiaban la ley para condenar, no para salvar, por eso Cristo les dice esas palabras tan duras. Ellos construyen monumentos a los profetas, es fácil construirle monumentos a los profetas del pasado, pero ¿por qué no escuchan a los profetas del presente?, estaban rechazando al profeta por excelencia y la persecución a los profetas no termina absolutamente. El mes pasado, en Honduras, fue asesinado un joven de 35 años de edad, Juan López. Este hombre celebraba la palabra de Dios y ese domingo fue como otras veces a hacer la celebración de la palabra donde el sacerdote no alcanzaba a llegar. Saliendo de esa celebración lo asesinaron porque defendía la tierra, la ecología de su pueblo, las grandes industrias mineras habían venido a causar desastres para la agricultura y para toda la vida del pueblo, por eso fue perseguido, había estado el cárcel y finalmente asesinado.

La gente que trabaja por las causas buenas muchas veces es rechazada y perseguida incluso hasta la muerte.

Procesión

Al concluir la celebración eucarística el Cristo de las Ampollas fue trasladado en una procesión. Afuera de Catedral lo esperaban integrantes de gremios con estandartes y otros devotos.

Apenas salió la imagen se escucharon los aplausos y comenzó la procesión con la participación de decenas de personas, entre las que estuvieron el Arzobispo y el rector de la Catedral. En cada punto cardinal de la Plaza Grande se inciensó la imagen y, como es costumbre, en el Palacio Municipal hizo una reverencia especial.

En su trayecto alrededor de la Plaza Grande se escuchó el repiquetar de las campanas, voladores y el canto “¡Viva Cristo Rey!”.

La fiesta concluyó cuando la imagen ingresó a la Catedral para que lo veneraran y posteriormente fue devuelta a su capilla.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA

De un vistazo

Patrono

El Arzobispo de Yucatán concelebró con el presbítero Juan Pablo Moo Garrido, rector de la Catedral de Mérida, la misa en el cierre de la fiesta en honor del Santo Cristo de las Ampollas, patrono de la Arquidiócesis de Yucatán.

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