El maestro José Areán, director de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, y Enrique Martín Briceño, en el Patio de Cuerdas del Palacio de la Música
El maestro José Areán, director de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, y Enrique Martín Briceño, en el Patio de Cuerdas del Palacio de la Música

El hecho de que la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) se presente por tercera ocasión en el Festival Internacional Cervantino (FIC) es para José Areán, director del conjunto yucateco, muy significativo, porque no todas las agrupaciones reciben este número de invitaciones.

“Es una emoción. Siempre que vas a un festival es significativo, porque quien hace la invitación es el festival”, afirma el director al hablar de las presentaciones que la Orquesta tendrá en Guanajuato: hoy, en el Teatro Bicentenario de León y mañana, en el Teatro Juárez de la capital del estado.

Como informamos, en el primer concierto la OSY interpretará “Danza de los aluxes” de Gustavo Río Escalante, el Concierto para violonchelo de Haydn y la Sinfonía número 9 “Del nuevo mundo” de Dvorák.

En el segundo, en vez de la pieza de Dvorák tocará la Sinfonía en La menor “Del destino al ideal”, del noruego Halfdan Jebe, y que está inspirada en la vida y trayectoria de Felipe Carrillo Puerto. Jebe vivió en Yucatán de 1923 a 1937.

Sobre esa pieza, que Jebe compuso entre 1925 y 1926, el investigador Enrique Martín Briceño brindará una plática durante el ensayo general de la orquesta en el Teatro Juárez, el principal recinto del Cervantino.

En entrevista con el Diario, el maestro José Areán y Enrique Martín Briceño señalan que la pieza, que se estrenó mundialmente en Oslo en enero de 1932, apenas se tocó por primera vez en México la semana pasada: en los conciertos de la OSY en el Palacio de la Música. De hecho, no había sido interpretada en más de cien años.

La obra, sin embargo, no era desconocida, al menos no para los interesados en la música, pues se hace mención de ella en la Enciclopedia Yucatanense. Se sabía, además, que la pieza estaba en la Biblioteca Nacional de Noruega. Pero fue en 2014, en una conferencia que el historiador Ricardo Pérez Montfort dio en Mérida, que se supo que la pieza estaba siendo digitalizada.

Por un par de años se vieron las partituras, las cuales por fin pudieron ejecutarse la semana pasada por la Sinfónica de Yucatán.

Obra e ideales

La obra dura 30 minutos y consta de cuatro movimientos, y gracias a su título y a que se sabe que está dedicada a Felipe Carrillo Puerto uno puede imaginarse la historia, los ideales y las obras del exgobernador, incluso puede “verse” a Alma Reed, dice el maestro Martín Briceño.

El primer movimiento, llamado “Epopeya”, puede interpretarse como una narración de la trayectoria de Felipe Carrillo Puerto, desde sus primeros momentos y su interés por la situación del pueblo maya.

El segundo movimiento, “De día”, refleja las jornadas intensas de los dos años de gobierno del llamado “Apóstol de los mayas”, atendiendo a los campesinos y repartiendo tierra.

En “De noche”, el tercer movimiento, se puede percibir la esencia de Alam Reed, dice Martín Briceño.

“Ella decía que Carrillo Puerto le llevaba serenata casi a diario y podemos pensar que allí está Alma Reed”, asegura.

En ese movimiento, continúa el investigador, hay un momento en que la música se torna un poco sombría, de hecho se escucha el sonido de un gong, lo que hace pensar que hace alusión al instante en que el líder socialista fue asesinado.

El último movimiento carece de título y termina en una nota triunfal, positiva, pues, apunta el maestro Areán, Jebe tenía claro que deseaba representar al hombre en su ideal.

El director de la OSY agrega que la obra tiene dos momentos en las violas junto con los cornos, los cuales tocan todo el tiempo, que tienen un tema “hermosísimo”, una especie de arpegio que sube, y se puede interpretar como una parte romántica, “podrían ser esas noches con Alma Reed”.

Como informamos, la OSY viaja al Festival Internacional Cervantino con el apoyo del Patronato de la Orquesta.— Iván Canul Ek

De un vistazo

Espejo cultural

Para el maestro José Aréan, la participación de la OSY en el Cervantino no es un concierto más. “Una orquesta es mucho más que un grupo de personas que dan un concierto, es un espejo cultural, social, una actividad que enriquece”.

Lo toma en serio

Para el director, quien ya se ha presentado varias veces en el Cervantino con diferentes agrupaciones, la presentación de la OSY es un reto como en cualquier concierto. “Es un reto que asumimos en toda ocasión que tocamos ante un público, nos tomamos muy en serio lo que hacemos, y el esfuerzo que se hace es el máximo siempre, aquí o en cualquier lugar”.

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