La Universidad Anáhuac Mayab celebra el Congreso Internacional de Arquitectura 2024 “Preservando el pasado, construyendo el futuro”, que reúne a destacados arquitectos de diferentes países para compartir su experiencia y conocimiento con estudiantes y profesionales en formación.
La convocatoria destacó por la participación de los ponentes, que buscaron contribuir al crecimiento intelectual y práctico de la comunidad arquitectónica en Mérida.
El director de la Escuela de Arquitectura, Enrique Duarte Aznar, enfatizó la importancia de este evento: “Valoramos la aceptación de los ponentes que nos acompañarán para compartir su experiencia y contribuir al conocimiento necesario para nuestro desarrollo en el proceso de aprendizaje de la arquitectura”.
Entre los especialistas invitados están la doctora Alejandra Rodríguez Bolado, la arquitecta Aisha Ballesteros, de Ecuador, José Fernando Gómez, Jonathan Andrade Díaz y, representando a Perú, la arquitecta italiana Marta Maccaglia.
En entrevista con Diario de Yucatán, los ponentes compartieron sus perspectivas sobre el congreso y ofrecieron varios consejos para las nuevas generaciones.
Arquitectura y entorno
Durante su intervención, la arquitecta Aisha Ballesteros Farfán, del despacho Javier Sánchez Asociados, resaltó la importancia de la conexión entre arquitectura, entorno y comunidad, especialmente en un contexto con tanta riqueza cultural como Mérida. Para ella, la labor del arquitecto va más allá de la construcción de espacios, implicando la creación de entornos que respeten la identidad y las necesidades de sus habitantes.
Recomienda a los estudiantes mirar hacia su entorno y valorar la arquitectura que se desarrolla en México y Latinoamérica: “No solo hay que mirar la arquitectura de otras latitudes, sino observar lo que sucede en México y Latinoamérica y cómo podemos contribuir a ello”, afirmó, destacando su confianza en el poder transformador de la arquitectura.
Por su parte, la arquitecta y paisajista Alejandra Rodríguez Bolado subrayó la importancia de la apertura y la interdisciplina en la arquitectura contemporánea.
Para la profesional, que integra la arquitectura con la psicología y el diseño de paisajes, la clave está en equilibrar pasado, presente y futuro, enmarcando la práctica arquitectónica en el momento actual mientras se honra el pasado y se anticipa el futuro. Destacó que un enfoque multidisciplinario ya no es opcional en la arquitectura moderna.
El desafío del futuro
José Fernando Gómez, de Natura Futura, ofreció una perspectiva sobre el futuro de la arquitectura. Explicó que este concepto puede ser estresante en una época dominada por la inmediatez y la complejidad del presente.
En su opinión, el pasado contiene respuestas fundamentales para afrontar los desafíos actuales: “La respuesta siempre ha estado en el pasado”, reflexionó, cuestionando en qué momento se perdió el equilibrio y surgieron los “futuros y presentes caóticos”.
Consideró la necesidad de redescubrir una arquitectura y un modo de vida más consciente y respetuoso del entorno, haciendo un llamado a la “conciencia” y a “desconectarse” del ritmo frenético de la vida moderna.
Para los estudiantes, su consejo fue claro: “Sean flexibles, sean resilientes. No sabemos qué nos depara el futuro, y necesitamos adaptabilidad y flexibilidad para enfrentarlo”. Para él, la capacidad de adaptarse y la búsqueda constante de conocimiento son fundamentales ante un futuro incierto.
Jonathan Andrade, también de Natura Futura, resaltó la importancia de un enfoque interdisciplinario en arquitectura. Afirmó que esta disciplina no puede entenderse desde una sola perspectiva o desde la visión aislada de un estudio, sino que es esencial recuperar el conocimiento de generaciones anteriores. Explicó que las soluciones a problemas ambientales, sociales y contextuales, halladas por generaciones pasadas, continúan aplicándose en la arquitectura actual.
Andrade recomendó a los estudiantes cultivar una actitud de asombro frente al mundo, sin importar la familiaridad con el entorno: “Esta disposición hacia el asombro permite captar la magia en cada situación y transformar esa inspiración en proyectos que beneficien a la comunidad”.
Contexto amazónico
Marta Maccaglia, fundadora de la organización Semillas y arquitecta especializada en espacios educativos en la Amazonía peruana, compartió su experiencia de haber llegado hace 14 años a la Amazonía con un proyecto de cooperación internacional. Allí se vio obligada a construir, literalmente, una escuela, marcando el inicio de su especialización en arquitectura para la educación en contextos amazónicos.
Durante una década, ella y su organización han diseñado, gestionado y construido escuelas públicas en áreas remotas, creando espacios que valoran y preservan los saberes tradicionales.
Maccaglia enfatizó la responsabilidad de los arquitectos en el mundo actual, señalando que la arquitectura contribuye al 40% de las emisiones de carbono globales, lo que invita a reconsiderar las prácticas de la profesión. Instó a los futuros arquitectos a mirar al pasado y rescatar sus lecciones para construir un futuro más justo y consciente.
Finalmente, Enrique Duarte Aznar felicitó a los organizadores de este evento que calificó sin precedentes, el cual promueve la convivencia y la interrelación entre alumnado y ponentes. Señaló que esta cercanía permitirá a los estudiantes recibir apoyo en la revisión y desarrollo de sus proyectos durante los próximos días.— Darinka Ruiz Morimoto
“Sean flexibles, sean resilientes. No sabemos qué nos depara el futuro, y necesitamos adaptabilidad y flexibilidad para enfrentarlo”
