¿Sabes cómo hacer una calavarita literaria para este Día de Muertos?

Si bien el Día de Muertos se caracteriza por el armado de altares o la colocación de ofrendas para los difuntos, una de las tradiciones que acompañan esta festividad son las famosos calaveritas literarias. 

Pero a pesar de su popularidad, hasta la fecha hay personas que no saben cómo hacer una e incluso hay quienes desconocen qué son o de dónde surgen. 

A continuación te contaremos un poco más sobre estos poemas breves y humorísticos que plantean situaciones imaginarias y el encuentro de un personaje con la muerte, así como también te diremos paso a paso cómo hacer estas curiosas composiciones que combinan humor, ingenio y creatividad y que hasta sirven como crítica social o una divertida dedicatoria para un maestro, amigo o ídolo. 

Imagen de Domestika

¿Qué es una calavera literaria?

Es una composición poética y satírica que se escribe en el marco del Día de Muertos celebrado el 1 y 2 de noviembre en todo México. Asimismo, y de acuerdo con el sitio AD magazine tiene como propósito recordar a las personas que todos en algún momento de nuestras vidas nos encontraremos con la muerte, es decir, moriremos.

Sin embargo, éste poema narrativo utilizan el humor para abordar este tema que a muchos les causa miedo, pero que para los mexicanos se convierte en una razón o motivo para festejar. 

De igual modo, las calaveritas plantean situaciones imaginarias en las que una persona se encuentra con la personificación de la muerte y ésta se lo lleva al otro mundo. Por ello, es común que estos poemas humorístico satiricen a personajes célebres o políticos, ya que suelen expresar críticas a favor o en contra por medio de la burla o ironía.

¿Cuál es la historia y origen de la calaverita literaria?

De acuerdo con el diario El País México surgieron en el siglo XIX como una forma de burlarse de figuras políticas y de la alta sociedad; las calaveras literarias iniciaron como poemas de rimas simples y fáciles de recordar, distribuidos en panfletos y periódicos durante octubre y noviembre.

El diario también señala que según la publicación 02.11. Día de Muertos, de Trilce Ediciones, la historia de las calaveritas literarias se origina en los valores de la Ilustración y en la burla a los entierros oficiales y discursos funerarios dedicados a personajes prominentes.

Por su parte, AD magazine indica que se cree que un religioso franciscano llamado Joaquín Bolaños fue quien escribió la primera calaverita literaria. Bolaños publicó en 1792 “La portentosa vida de la muerte”, libro en el que se pueden observar elementos que más tarde se conocerían como calaveritas literarias. 

Imagen de México desconocido

Y es que en dicha publicación el religioso se apropió de un tema tabú y expresó su apreciación de la muerte desde un punto de vista humorístico o satírico; le dio a la muerte vida y personalidad. Debido a la censura de la época colonial, sería hasta mediados del siglo XIX que la calaverita literaria tomaría forma como la conocemos. 

Por lo tanto, prácticamente cien años después del libro del fraile nacido en Michoacán y tras la disminución de la censura política y religiosa las calaveras literarias cobraron gran popularidad como forma de sátira contra políticos y gobernantes, llegando a publicarse con regularidad en los principales periódicos de México con el nombre de “panteones”, señala el sitio Domestika. 

En Ciudad de México, El Calavera. Periódico jocoserio, político y literario, un semanario editado en 1847 por Juan R. Navarro, quien utilizó la imagen de la calavera como personaje principal, retrató los problemas que afectaron a la nación durante la guerra contra Estados Unidos, incluyendo la incapacidad de los gobernantes y la corrupción. 

Imagen de México desconocido

Pero de igual modo, algunos escritores empezaron a utilizar las calaveritas para criticar a la alta sociedad por querer asemejarse a las élites europeas, y se inspiraban en los largos epitafios y las ostentosidades que portaban estas adineradas e importantes personalidades; a su vez, la crítica tenía una función de reclamar injusticias o buscar un bien común.

Una de las calaveritas literarias más antiguas fue publicada en el periódico crítico El Socialista que data de 1849 y fue editado en Guadalajara, Jalisco, por José Indelicato.

Entre 1860 y 1890, las calaveritas alcanzaron su esplendor. Se convirtieron en escritos esperados por los lectores, y artistas como Constantino Escalante y Santiago Hernández fueron pioneros en litografiar calaveras con enfoque de crítica política en el periódico La Orquesta.

Imagen de Poetry of Remembrance

Para aquella época, las calaveritas literarias generalmente iban acompañadas de las ilustraciones del grabador Manuel Manilla y su discípulo José Guadalupe Posada, quienes contribuyeron significativamente a popularizar las calaveras en el siglo XIX.

Además, Posada es autor de la famosa “Calavera garbancera”, la cual más tarde Diego Rivera bautizó como “La Catrina” en el mural “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”. Las ilustraciones más populares de José Guadalupe tenían la figura de la calavera o calaca, como una forma de representar al pueblo mexicano, retratando con sátira tanto las desigualdades y el sufrimiento, como sus excesos.

¿Cuáles son las características de las calaveritas literarias?

Estas composiciones siguen una estructura similar a la de los versos tradicionales, generalmente en rima y con estrofas de cuatro versos. 

Imagen de Domestika

Asimismo, las calaveritas juegan con el lenguaje para contar historias ficticias sobre cómo la muerte, representada por la figura de “La Catrina”, se lleva a personas conocidas, describiendo situaciones humorísticas.

De igual manera en la actualidad, las calaveras literarias ya no se limitan a la prensa o a la mofa política. Hoy es habitual componerlas en honor a algún amigo o familiar, siempre en el marco del Día de Muertos, y la mayoría de las veces en tono amigable con la finalidad de hacer reír a quienes la escuchan, pero sobre todo, con el objetivo de seguir manteniendo con vida esta fúnebre tradición mexicana.

Es por ello que el portal AD magazine señala que sus características más comunes son:

  • Redacción en forma de versos, con rimas asonantes o consonantes.
  • Descripción de un destinatario y una situación.
  • Uso de la burla y el tono irónico para expresar descontento o mofa hacia las actitudes o acciones de una persona.
  • Escrito en forma de epitafio.
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Guía o estructura para escribir una calaverita literaria

Versos octosílabos. No existe una métrica formal, pero el formato más común es el verso de ocho sílabas. Las estrofas pueden ser de cuatro versos o de diez.

Rimas consonantes. Pueden ser básicamente de dos tipos: A, B, B, A (que las últimas palabras del primer y último verso suenan igual o muy similar, así como las de las dos de en medio) y A, B, A, B (que el primer y tercer verso rimen, al igual que el segundo y el cuarto).

Mención de la muerte. El objetivo de las calaveritas es hablar de cómo y por qué la muerte se llevó al panteón a determinada persona, por lo que esta siempre tiene que aparecer en el texto.

Características de la persona a la que se dedica. Como el argumento en las calaveritas es siempre que la muerte se lleva a alguien, se deben incluir características de la persona a la que se le dedica.

Contenido humorístico. Destacar características o situaciones cotidianas de la persona a la que se le dedica. Muchas veces se utilizan los defectos o hábitos de alguien para mofarse, pero sin caer en faltas de respeto. También se da paso a anécdotas conocidas o situaciones familiares para que la persona se identifique con la escena.

Flexibilidad con el lenguaje e incorporación de la vida cotidiana. Se hace uso de un lenguaje coloquial que permite la inclusión de nuevas maneras de hablar. También se puede hacer referencia a los temas de actualidad.

Final sorprendente. Es importante terminar el verso con un final inesperado, es decir, empezar con las características de la persona y llevar la historia hacia el final sorprendente, para hacer notar que es una calaverita hecha para ella.

Un buen consejo al escribir una calaverita literaria es cantar las sílabas, ya que los versos populares no necesariamente se escriben, sino que primero se dicen. Por ello, se puede intentar cantarlas con tonadas populares para ver si realmente riman.

Crea una calaveritas literarias con IA

Pese a que te hemos dado varios tips para crear tu calavera literaria, es una realidad que esta composición poética requiere inspiración y un tanto más de práctica, es por ello que para muchas personas, hacer una calaverita literaria puede ser una tarea complicada, sin embargo, gracias a los avances tecnológicos, ahora puedes realizarlo sin complicación.

Actualmente, puedes hacer uso de la inteligencia artificial (IA) disponible, tal es el caso de ChatGPT, Bing Chat, Gemini (la IA de Google) o incluso WhatsApp. Y si estás decidido a crear una calaverita literaria con IA la recomendación es ser específico

Es decir, cuanto más detalles le des a la Inteligencia Artificial mejor será el resultado; indica el nombre de la persona o el tema que quieres satirizar, especifica el número de estrofas; que se mencione a la muerte o a “la Huesuda”, “la Flaca”, “la Dientona” (uno de los distintas nombres que se le da a la popular figura de la calavera); pide que se haga uso de lenguaje coloquial y que sobre todo, el poema rime y sea chistoso o humorístico. 

Vianey Alejandra Paulino Cuxin es editora web egresada de la Licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación por la Universidad Interamericana para el Desarrollo (UNID). Se incorporó a la División de Medios de Grupo Megamedia en marzo de 2015.