La fragilidad y la finitud de la vida son parte de las inquietudes existenciales de la artista Rafaela Tellaeche, que se mezclan con sus obsesiones para llevarlas a una dimensión diferente en el arte, a través de bordados que plasman su sentir, su manía, que a puntadas se conjuga con el dibujo o formas caprichosas sobre el papel.
Así se observa en la exposición “A tejer y bordar que el mundo se va a acabar”, que la artista de origen franco-mexicano presenta en la galería Cinco + Uno, ubicada en la colonia México.
La muestra se realiza de manera colaborativa entre la citada galería y Alcala Galerie, e incluye algunas obras de artistas invitados, así como de Alberto Urzaiz, quien dirige Cinco + Uno.
Rafaela presenta piezas en las que muestra su gusto por las técnicas manuales y su interés en romper la barrera entre la artesanía y el arte.
Explica que en sus obras busca reflejar la fragilidad y la finitud de la vida, “para mí es algo bellísimo, porque por una parte es una inquietud existencial y supongo que de mucha gente, pero por otro también es muy bella la finitud”.
Por ejemplo, la pieza “Morir por lo invisible” tiene en el borde un grabado con el nombre en el mismo tono que el papel para que no fuera evidente.
Rafaela cuenta que comenzó a trabajar con sus inquietudes existenciales en sus piezas de arte no solo como una investigación filosófica para ella, sino como parte de lo que se llama el “Memento Mori”, una frase en latín que recuerda la mortalidad del ser, y que en el Renacimiento se refería a piezas que hablan sobre la finitud de la vida. No solo la finitud de la vida, sino la precariedad de ésta es plasmada en sus cuadros, desde el elemento base de su trabajo, el papel calca.
La artista suele incluir en sus obras algunos elementos que borda en el cuadro, como pueden ser pequeños lápices ya desgastados por el uso y cerrillos elegidos por la alusión al autoconsumo.
Diferentes patrones de bordados se hacen presentes en la obra de Rafaela, como diversos son sus cuadros, pues se deja llevar por la intuición, de manera que lo mismo crea una hoja llena de estrellas en miniatura con muchos colores, que otra que forma la palabra “Patrón” con bordados en tono neutro.
Rafaela investigó sobre los muestrarios o dechados de las bordadores y se encontró algunos muy antiguos, hasta de 1500. “Venía el nombre de la bordadora como Bernardina de 1600 y me quedé pensando cómo estos dechados podrían ser muchas veces los únicos rastros de existencia de estas bordadoras”.
Por ello los patrones y los muestrarios se han convertido también en una manía y una obsesión para ella, pero con el objetivo de extender el muestreo del bordado en el arte contemporáneo y quizá trascender pero de una forma más espiritual, razón por la que no firma sus obras.
En su práctica ha desarrollado un miniconcepto llamado “maldita paciencia”, que se refiere a que por una parte le encanta tener mucha paciencia para sus obsesiones, pero llega un momento en el que se pregunta: “¿En qué momento se me ocurre hacer esto? Estoy loca”, pues hay obras que le ha llevado un año realizar.
La muestra que se presenta en la galería Cinco + Uno también incluye una obra tejida, una sobrecama con la leyenda “A coger y a mamar que el mundo se va a acabar”, un dicho mexicano que ella no conocía. Explica que esto parece muy jovial, pero también fatalista y hasta negligente, que asocia con ella misma, cuando se encierra por tres días a bordar o tejer sin saber nada de lo que ocurre afuera, en el mundo.
La exposición se abrirá al público hoy, de 10 a 13 horas y de 16 a 20 horas. Posteriormente se visitará de lunes a viernes de 17 a 20 horas y sábados de 10 a 13 horas.
También se podrán ver obras de Amanda Watkins, Jorge Molina, Ortiz Monasterio, Eric Muñoz, Paul Muguet, Jafet Rojas, Opia, Jairo Campos, Francisco Pechan y Gastón González.
La curaduría fue realizada por Ali Gasmi, quien dirige la Alcala Galerie.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
Exposición Más detalles
Hoy se inaugura “A tejer y bordar que el mundo se va a acabar”, de Rafaela Tellaeche, en la galería Cinco + Uno.
Sobre la artista
Rafaela estudió la licenciatura en La Esmeralda, en Ciudad de México, e hizo una maestría en Londres en 2022.
Obsesiones
Señala que su enfoque siempre ha sido en técnicas 100% manuales y dejó que sus obsesiones se convirtieran en manías; así siente que son sus bordados en papel, los cuales a veces mezcla con el dibujo o el grabado.


