Hay mucho que saber, es poco el vivir y si no se sabe no se vive. Hombre sin noticias, mundo a oscuras —Baltasar Gracián, sacerdote español
Los que leemos las noticias en los periódicos, los que tenemos la necesidad de informarnos y estar al día en el cotidiano vivir a veces no pensamos en la fragua que representa ese trabajo arduo y cotidiano, ese arriesgarse para conseguir una noticia que, queramos o no, al día siguiente ya es historia.
Considero que el trabajo del periodista está ligado con la literatura, que es la que nos lleva a lugares remotos en el conocimiento y la cultura. Una literatura editada que se inició con el periodismo.
Amado Nervo, el poeta nacido en Tepic, Nayarit, comentaba qué lástima que hubiese publicado sus poemas en los periódicos porque esto le evitó plasmar su poesía en textos que perdurarían. Y decía que ello fue debido a la necesidad de decir algo que llegase a los lectores de manera fácil y rápida.
En el siglo pasado las novelas se publicaban por capítulos en la prensa diaria y eran un rotundo éxito, y la pagina editorial de un periódico, como hasta ahora, es y era la pauta de su cultura y la línea que éste quisiera tener.
Los medios —queramos o no— son gestores del bien y del mal social debido a que con sus mensajes pueden guiar a los lectores hacia una idea negativa o hacia algo positivo. Pueden cambiar criterios al informar, modelando la mente de los que acudimos a ellos.
Un periodista es un agente de cambio al hacer que se fijen criterios a veces erróneos y que a la larga dejan resabios amargos. Y en esto reside la responsabilidad del comunicador.
Ser periodista es ser luchador en una causa comprometida, es querer llevar una historia y para ello necesita indagar, escuchar a la gente que es la fuente de su conocimiento, lo que le hace producir un texto en radio, prensa o televisión y ahora en redes sociales.
Ser periodista es ser crítico de sí mismo tratando de que el lector sienta lo que él siente, perturbarlo haciendo propuestas de servicio, sabiendo que es el público el que decide quién es el que aporta un bien a la sociedad.
Sin ser periodista, Diario de Yucatán me ha arropado. Mis “Renglones” han sido aceptados sin corregir una sola línea del artículo desde 1995, lo que agradezco y ello me ha llevado a aprender, analizar y cuestionar lo publicado en cualquier medio periodístico.
Y como colofón considero que lo que más vale de un periodista es la honestidad y el respeto a los seres humanos.
