Bajo el intenso Sol de marzo y al ritmo de tambores, batucada y risas contagiosas, Ciudad Carnaval cerró sus actividades de 2025 en el recinto ferial de Xmatkuil.
Ayer, la tradicional Batalla de Flores llenó de música y colores el ambiente y fue motivo de reunión para familias y amigos entusiastas de la fiesta en honor a Momo.
Al mediodía, una marea de colores comenzó a llenar las gradas. Sombreros de paja, lentes de Sol, bloqueador en las mejillas y neveras repletas de refrescos eran parte del paisaje, mientras los asistentes se acomodaban estratégicamente para no perder detalle del espectáculo. Algunos compartían kibis y sándwiches, como en un picnic improvisado, mientras que otros coreaban canciones y se abanican con intensidad para combatir el calor.
Las tarimas vibraban con la energía de los animadores, que con dinámicas y regalos mantenían arriba la emoción del público antes del inicio del último desfile del Carnaval Amazónico 2025.
Vendedores de marquesitas, elotes y bolis zigzagueaban entre la multitud intentando encontrar un espacio sin interrumpir la inminente explosión de color que estaba por empezar.
El desfile comenzó y, con él, una lluvia de flores rojas y blancas cubrió el derrotero, mientras los carros alegóricos deslumbraban con sus diseños llenos de creatividad.
Las comparsas no se quedaron atrás y ofrecieron un despliegue de talento y vestuarios llamativos. Destacó la de AC Danza by Aldair Carrillo con la temática “Travesía amazónica”, en la que plumas verdes, azules y amarillas ondeaban con cada movimiento de los bailarines.
La comparsa de Jardines de Nueva Mulsay incorporó en los atuendos frutas como pitahaya, maracuyá y guanábana, mientras que la colonia Vicente Solís deslumbró con su “Travesía frutal”, una explosión de tonos cálidos.
El fraccionamiento Ciudad Caucel recreó “Tribus amazónicas” con penachos y atuendos de inspiración ancestral. Pasión Latina llevó la esencia del Amazonas a su máxima expresión en “Aves del Amazonas”, con vistosos plumajes en tonos fucsia, esmeralda y zafiro.
Uno de los momentos más emotivos fue el paso de los reyes de las carnestolendas, que se entregaron al público, ante el que bailaron y dieron muestras de cariño.
Los invitados Jorge Loza y Cry desataron la euforia entre los jóvenes, que, con celulares en alto, buscaban capturar el momento y los llamaban a gritos para recibir un saludo o un beso al aire.
Así, entre música, baile y una energía que parecía no agotarse, Ciudad Carnaval cerró su edición 2025, con una fiesta que quedará grabada en la memoria de los asistentes.— Vanessa Argáez Castilla



















