Las personas que viven en unión libre o divorciadas tienen un lugar en la Iglesia; así se abordará en la charla “La Cuaresma y el Jubileo 2025”
Las personas que viven en unión libre o divorciadas tienen un lugar en la Iglesia; así se abordará en la charla “La Cuaresma y el Jubileo 2025”

En el marco del Año Jubilar, o Año Santo, las parejas que viven en unión libre, aquellas que pretenden casarse en un futuro pero aún no lo han hecho así como las divorciadas que han vuelto a contraer matrimonio sin hacerlo por la Iglesia, afrontan ciertos impedimentos para acceder a los sacramentos de la reconciliación y la comunión. Esto se debe a que se encuentran en una situación que les impide recibir estos sacramentos, explicó el presbítero Jorge Carlos Menéndez Moguel.

Una de las condiciones establecidas por la Iglesia para recibir la indulgencia plenaria durante los días del Año Santo es la posibilidad de confesarse y comulgar. La Iglesia, señaló el sacerdote, no puede administrar lo que Dios no ha permitido.

A pesar de que estas parejas tienen la libertad de atravesar la Puerta Santa de la Catedral o de otros lugares indicados por la Iglesia católica, no podrán recibir la indulgencia ofrecida durante este año, ya que no cumplen con los requisitos necesarios para recibir los sacramentos, añadió.

Las dudas sobre la situación de estas parejas serán abordadas en la conferencia titulada “La Cuaresma y el Jubileo 2025”, que será impartida por el padre Jorge Carlos Menéndez hoy, miércoles 19, a las 8:15 p.m. en la iglesia parroquial de María Madre de la Iglesia, en la colonia Jesús Carranza.

La exposición estará especialmente dirigida a aquellas parejas que viven en unión libre, que desean casarse en el futuro pero aún no lo han hecho, y a los divorciados que han vuelto a casarse sin la celebración del sacramento del matrimonio. El sacerdote, quien es doctor en Teología Moral, destacó que, aunque a simple vista pueda parecer que la Iglesia excluye a estas personas, en realidad no es así. La Iglesia, subrayó, es una madre para todos sus hijos y no excluye a nadie, pero para acceder a ciertos sacramentos es necesario cumplir con determinados requisitos. Al no cumplir con estos requerimientos, las parejas en esta situación no pueden recibir la indulgencia plenaria.

En su conferencia de esta noche, el padre Menéndez abordará también el planteamiento espiritual de la Iglesia ante la situación de estas personas. “El tema central de la conferencia será la misericordia de Dios”, destacó el sacerdote. Sin embargo, advirtió que es importante no confundir la misericordia de Dios con la complicidad, ya que “hay una línea muy tenue” entre ambas actitudes.

El sacerdote explicó que la complicidad se refiere a pedirle a alguien que apruebe un acto irregular o malo, algo que no puede pedirse a Dios. “No podemos pedirle a Dios que sea cómplice de un acto malo, ya que esto contradeciría toda la doctrina de Jesús”, subrayó.

Acompañamiento

El objetivo de la conferencia, continuó el padre Menéndez Moguel, es ayudar a estas parejas a prepararse para un acto especial aprobado por el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, que consistirá en la apertura de la Puerta Santa de la Catedral para estas personas el 24 de mayo a las 5 p.m.

El sacerdote enfatizó que, aunque estas parejas no puedan recibir la indulgencia plenaria, esto no significa que estén excluidas de otras gracias. “La Iglesia no rechaza a nadie, ya sea que vivan en gracia o en pecado, pero es necesario hacer una distinción en cuanto al comportamiento”, concluyó el padre Menéndez.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA

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