En el último día de la Filey se presentó “Pasado cero”, un libro en el que el lenguaje es el protagonista y cuya tesis es la memoria y la identidad.
El autor Óscar de la Borbolla, acompañado por la escritora Aida López Sosa, presentó en el salón Uxmal 3 este libro, donde se menciona que el lenguaje construye realidades, lo que permite expresar a través de la literatura una realidad que puede diferir con la realidad individual y la colectiva.
En el libro, el personaje principal deberá hacer frente a la amnesia y busca su identidad, a lo que el autor comentó que esto lo llevó a reflexionar acerca de la memoria y cómo ésta influye en la construcción de la identidad. “Uno se siente muy incómodo cuando no sabe quién es”, dijo De la Borbolla, explicando que el eje principal de la trama es precisamente responder a la pregunta ¿quién soy?
El lector podrá identificar un dilema entre la búsqueda de la identidad del personaje y la noción de que la memoria no siempre es un recurso valioso; a su vez que reflexionará sobre la complejidad de la identidad y el proceso de autoconocimiento en un contexto donde la memoria puede no ser un aliado.
Memoria fragmentada
“Nosotros tenemos una memoria biográfica, nos acordamos de quiénes somos porque cada mañana recordamos, pero esa memoria no es más que una serie de recuerdos fragmentados que cambian según el estado de ánimo”, reflexionó.
“Cuando uno está triste, recuerda sus fracasos; cuando está contento, recuerda sus triunfos”, señaló.
Esa idea de la identidad no solo aplica a las personas, sino también a la Historia. De la Borbolla mencionó que la identidad de un pueblo se construye a partir de perspectivas históricas que cambian dependiendo de quién las cuente. “No es lo mismo la historia oficial que presenta a Benito Juárez como el Benemérito de las Américas que la visión de otros historiadores con enfoques distintos”, ejemplificó.
En el caso de México, la imagen del mexicano ha sido moldeada por el cine y la literatura, creando un estereotipo que no siempre corresponde con la realidad.
Durante la presentación, el autor también habló sobre la literatura contemporánea y su estado actual. Criticó que hoy se premie y se publique una literatura sin profundidad, donde “no hay imágenes, no hay trabajo, no hay ingeniería”.
También aseguró que las grandes editoriales buscan vender libros fáciles de leer, influenciados por lo políticamente correcto, lo que ha llevado a que las obras pasen por filtros que eliminan cualquier palabra que pueda resultar ofensiva. “Estamos en un momento en el que la literatura es papilla para niños”.
El empobrecimiento del lenguaje no solo afecta la literatura, sino también la manera en que nos comunicamos, ya que moldea la forma en la que expresamos y comunicamos una realidad.
El libro “Pasado cero” se encuentra disponible para su compra en las librerías Educal, así como en línea a través de la página del Fondo de Cultura Económica; su costo es de 125 pesos.— KARLA ACOSTA CASTILLO
