Con profunda devoción y participación comunitaria, la parroquia de San Juan Pablo II vivió el Viernes Santo una de las actividades más significativas del calendario litúrgico: la representación de la Pasión y Muerte de Jesucristo por medio de un viacrucis viviente.
El recorrido, que este año cumplió su novena edición, fue coordinado por Ángel de la Cruz Ku Pech, con el respaldo del padre párroco Álvaro Carrillo Lugo, quien ha impulsado la participación juvenil desde su llegada a esta comunidad.
Los preparativos comenzaron en septiembre e incluyeron ensayos, montaje escénico y actividades para recaudar fondos.
Ayer, desde temprana hora feligreses de todas las edades se congregaron en el punto de salida para acompañar a Jesús en su camino al Calvario. El Mesías fue representado por Ariel Mena Várguez, quien antes había interpretado a un soldado romano.
El recorrido se inició en la cancha de fútbol 7 y finalizó en la iglesia parroquial. Durante el trayecto, los asistentes rezaron, cantaron y reflexionaron sobre las estaciones del viacrucis, a pesar del fuerte calor.
Al concluir el trayecto, se realizó la ceremonia de adoración de la Santa Cruz, acto litúrgico que conmemora el sacrificio redentor de Cristo.
Por la tarde, a las 6, se llevó al cabo la Marcha del Silencio, dividida en dos bloques: jóvenes y adultos. El recorrido finalizó en el templo, donde se reflexionó sobre las últimas palabras que pronunció Jesús y se rezó el Rosario de Pésame.
Una tradición particular de esta comunidad es la vigilia nocturna del Viernes Santo, en la que diferentes grupos realizan un velatorio simbólico para acompañar a Cristo mientras está en el sepulcro, práctica poco común en otras parroquias.
Para hoy, Sábado de Gloria, estaba previsto que el programa de actividades comenzara a las 5 a.m. con el Rosario de Aurora, que recuerda el encuentro de san Juan con la Virgen María, figura central en la Pasión de Cristo.
“La Virgen es la corredentora que acompañó a su hijo con fortaleza durante su sacrificio”, expresó el padre Antonio Tamayo Loeza, vicario de San Juan Pablo II.
A las 10 a.m., integrantes de la Legión de María efectuará el vía matris, devoción mariana que recorre el camino inverso desde la cruz hasta el cenáculo.
La Vigilia Pascual se celebrará a las 9 p.m., con una representación de la resurrección de Cristo, coincidente con la cena judía de la liberación.
La Eucaristía será presidida por el padre Álvaro Carrillo, acompañado del padre Antonio Tamayo.— Karla Acosta Castillo





