El actor y director de cine Gael García Bernal ofreció ayer una concurrida clase magistral en las instalaciones del Gran Museo del Mundo Maya, en la cual compartió sus inicios en el cine y su relación con el documental. La masterclass, una de las actividades programada de la Gira de Cine Documental Ambulante, que inició el pasado jueves y concluye el próximo jueves 12, convocó a jóvenes y adultos que desde temprana hora llenaron el recinto.
“Qué lindo estar acá, que bueno estar aquí frente a ustedes”, saludó García Bernal, luego del cálido recibimiento por parte de la audiencia, entre los cuales estuvo la secretaria de Cultura, Patricia Martín Briceño, y varios funcionarios.
En la charla, guiada por el actor Francisco Barreiro, Gael García Bernal comentó que a finales de los 90 ver un documental era bastante raro que generalmente se podían ver solo en VHS.
“Desde que empecé a ver esos documentales me generó una ilusión, una fantasía de algo completamente inalcanzable a lo que yo jamás iba a poder acceder”.
Pero su amigo Eugenio Polvogsky hizo como proyecto de tesis el documental “Trópico de Cáncer”, y fue algo que le impactó mucho.
“Entonces nos surgió un cuestionamiento bastante sensato y muy elemental: cómo podemos ayudar a que este documental se vea, cómo le hacemos para que se cierre de alguna manera el ciclo, porque normalmente estos documentales lo que pasa es que se hacían y se exhibían en lugares lejanos”.
Un amigo, dijo, que así como las bandas de rock hacen giras en vivo, sería bueno hacer una gira de rock con documentales y que se visiten diferentes lugares.
Un inicio pequeño
Y así fue el origen de Ambulante. “Al principio fue una iniciativa completamente entre amigos y el compromiso era casi de palabra. Fue poco después que empezaron a entrar las instancias gubernamentales, estaba hecha de forma muy casera, en ese entonces era un equipo muy muy reducido éramos seis o siete personas”.
El protagonista de cintas emblemáticas como “Amores perros”, también dijo que antes era complicado tocar ciertos temas. “A nuestros padres les había incluso costado cierta libertad el haberse atrevido a decir ciertas cosas, había miedo, había una sensación genuina de que hablar o querer cambiar las cosas te metía en problemas”, aseveró.
Gael, a quien el público ovacionaba cada vez que mencionaba “Amores perros”, “Y tu mamá también” y “Mozart in the jungle”, compartió también como fue trabajar con directores de la talla de Almodóvar o Werner Herzog.
Asimismo, compartió que él jamás pensó que iba a hacer películas. “Pero cuando empecé a conocerlo me apasionó y se me hizo como el mejor medio para poder lograr tocar todas estas fibras y tener un diálogo quizás conmigo mismo”.
Uno de sus primeros proyectos en la pantalla grande fue “Amores perros”, hace 25 años, cuando en ese entonces solo se hacían seis películas en el país.
A partir de esa película, que triunfo en Cannes, comenzaron a llover proyectos y, de algún modo, le marca la ruta hacia Hollywood. Paradójicamente, dijo, él no quería una carrera de actor exitoso.
“Quería que la actuación me diera lo maravilloso que te da, que es un crisol de vida y de experiencia y de probar diferentes estructuras”.
En la charla también habló de su transición de actor a director, y de su experiencias al encarnar a personajes que realmente existieron como el Che Guevara, por ejemplo. García Bernal también dijo que todos deberían de estudiar teatro en las escuelas porque ayuda, de manera mágica, acercarse a la especie humana.
