LONDRES (EFE).— El escritor y exespía británico Frederick Forsyth, fallecido ayer a los 86 años tras una breve enfermedad, fue un apasionado de España, país donde pasó parte de su juventud y donde soñó con ser torero.

Nacido en 1938 en Ashford, Kent, Forsyth estudió en el internado de Tonbridge y obtuvo una beca para estudiar español en Málaga, en un programa de la Universidad de Granada.

Según cuenta en su autobiografía “El Intruso” (2015), llegó en enero de 1956 a la Costa del Sol, se integró con una familia local y apenas asistió a clases, ya que su verdadero interés eran los toros.

Inspirado por autores como Hemingway y Blasco Ibáñez, se inscribió en una escuela de toreo, pero tras varios intentos frustrados y algunas cornadas, abandonó esa idea.

De regreso al Reino Unido, se unió al Ejército y se convirtió en uno de los pilotos más jóvenes de la Real Fuerza Aérea Británica (RAF). Luego fue periodista, espía del MI6 durante dos décadas, y uno de los autores de suspense más leídos del mundo. Domina varios idiomas y trabajó como corresponsal para Reuters y la BBC, cubriendo conflictos como la guerra de Biafra.

Su experiencia como espía inspiró su primera novela, “El día del Chacal”, escrita en 35 días, con la que alcanzó fama internacional.

Forsyth publicó más de 25 libros —muchos adaptados al cine— y vendió más de 75 millones de copias. Entre sus obras destacan “El expediente Odessa” y “Los perros de la guerra”, “El cuarto protocolo” y “El zorro” (2018), su último título, fue incluido entre los mejores del año por Publishers Weekly.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán