Utilizando como metáfora el vientre, la artista visual Laura Eternod presenta un conjunto de símbolos con los que construye elementos identitarios y explora la interculturalidad, particularmente entre Cuba y México.
Esta investigación visual y conceptual da como resultado una serie de obras que reflejan la memoria y la fusión cultural.
El trabajo de la creadora, originaria de Cuba, podrá apreciarse en la exposición “El vientre”, que se inaugura mañana, a las 20 horas, en la galería Le Cirque.
Laura Eternod comparte que en esta muestra reúne piezas fruto de un proceso técnico y conceptual iniciado en 2020. Aunque desde 2012 ha abordado esta temática, su propuesta ha evolucionado considerablemente en los últimos años.
La identidad cultural, la interculturalidad, el latinoamericanismo, la descolonización y la relación entre Cuba y México son las líneas que atraviesan su obra, con la intención de recuperar y resignificar las raíces.
Eternod explica que su familia es mitad cubana y mitad mexicana, lo que ha motivado su interés en desarrollar un discurso que vincule ambas culturas.
“El vientre” recopila una serie de investigaciones visuales y teóricas a través de símbolos relacionados con problemáticas identitarias y reflexiones sobre la identidad cubana en contextos híbridos.
La artista conecta conceptos como memoria, vínculos y pertenencia con la figura del vientre, que también asocia a su experiencia como mujer. Por ello, muchas de sus obras incorporan una perspectiva feminista.
“Hay una mezcla de diversas narrativas en cada obra. No todo gira estrictamente en torno al vientre; hay otras ideas”, afirma.
La pieza que da nombre a la exposición es la única realizada sobre un soporte distinto: una gaveta de madera, en contraste con el resto de las obras hechas en papel manufacturado, cartulina y lienzo. El objeto, cargado de simbolismo, representa un contenedor de recuerdos.
Eternod recurre al collage como técnica principal, lo que le permite integrar múltiples elementos visuales que transmiten sus ideas. Utiliza fotografías familiares, imágenes intervenidas y diversos recursos que exploran cómo el recuerdo puede convertirse en metáfora, y viceversa. También emplea transferencias analógicas, parafina, copal y otros materiales.
El color en su obra tiene un papel simbólico. Por ejemplo, el uso de azules y rojos responde a su carga histórica y cultural en el arte, donde suelen representar lo sagrado, lo emotivo y lo melancólico.
En algunas piezas, incorpora símbolos mayas y mexicas combinados con trazos taínos, en alusión a los pueblos originarios que habitaron Cuba antes de la colonización. El cruce iconográfico le permite construir un lenguaje visual propio.
Sus pinturas destacan por una rica textura visual. El hogar, como espacio que define al individuo dentro de un entorno, aparece de manera recurrente, junto con objetos como botones, monedas y dientes.— Iris Ceballos Alvarado
“El vientre” Le Cirque
Laura Eternod inaugura mañana su exposición en Le Cirque galería de Santiago
Técnicas
En cuanto a técnicas, la artista visual Laura Eternod emplea principalmente acrílico y resinas polivinílicas, materiales que le permiten crear transparencias, efectos táctiles y experimentaciones plásticas.
