Explorar cómo se vivieron y transformaron las prácticas sexuales en la cultura maya fue parte del recorrido “Carne, sombras y resistencia: La sexualidad maya frente al poder colonial”, que se realizó en el Gran Museo del Mundo Maya.
Anteayer día que se conmemora el Orgullo LGBT+, se llevó a cabo esta actividad que se realiza una vez al mes y se recordó que desde la época de los mayas ya existía la diversidad.
El recorrido tuvo una duración de 40 minutos, donde se mostraron piezas específicas que tiene que ver con el tema del día. El promotor y quien encabezó esta actividad, Julián Dzul, dijo que la explicación que se brinda en estos recorridos son hipótesis y teorías desarrolladas por expertos, por lo que no debe ser tomada como una verdad absoluta sino como una teoría respaldada por evidencia de la historia.
Durante la actividad abordaron la sexualidad, los roles de género y las creencias religiosas. Indicaron que la jerarquía era lo más importante, siendo la nobleza quien mandaba.
Se explicó que ciertos individuos podían ascender socialmente, como los guerreros exitosos, los grandes comerciantes y, de forma significativa, las personas con condiciones físicas como enanismo, jorobas, parálisis facial, que eran altamente valoradas por su simbolismo dentro de la cosmovisión mesoamericana. Esto se sabe gracias a registros escritos sobre sus rituales, bodas y formas de gobierno, permitiendo reconstruir parte de la ética y moral colectiva de la época.
El promotor dijo que en la religión maya los dioses eran duales y podían casarse entre sí y tener relaciones sexuales, esto les permitió manifestarse también por medio de rituales como el travestismo ceremonial, donde hombres podían vestir con prendas femeninas para representar diosas en rituales donde las mujeres no podían participar.
Señaló que el erotismo tenía una función simbólica y estética, visible en vasijas, esculturas y grafitis rituales, que aunque a veces eran explícitos, solían dejar a la imaginación del espectador el sentido completo de la escena.
En cuanto a los roles de género, se indicó que las mujeres podían ejercer poder político y asumir símbolos masculinos de autoridad bajo ciertas condiciones, cuando el hombre líder fallecía, en ambos casos hombre o mujer era normal la poligamia en la nobleza.
Respecto a la homosexualidad, explicó el promotor que el conocimiento actual es limitado por la censura impuesta durante la Colonia, pero que existen representaciones prácticas y eran aceptadas en ciertos contextos sociales o rituales.
Para participar en los recorridos pueden buscar más información en la página del Gran Museo del Mundo Maya. La admisión general tiene un costo de $150, adulto nacional $100, residente yucateco $50, niños de entre 4 y 13 años $25, al igual que personas con alguna discapacidad, estudiantes nacionales y maestros— VANESSA ARGAEZ CASTILLA
