En una emotiva ceremonia celebrada anoche, fue presentado el padre Rigoberto Cruz Araujo como nuevo párroco de la iglesia de Santa Teresa de Calcuta, ubicada en Ciudad Caucel.
La celebración eucarística fue presidida por el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, quien destacó que el padre Cruz Araujo “ha hecho un buen camino” y ha respondido positivamente a todas las encomiendas pastorales que se le han confiado.
El arzobispo también señaló que la comunidad católica de esta parroquia es una de las más grandes de la arquidiócesis.
El padre Cruz Araujo sustituye en el cargo al padre Jorge Arturo Rodríguez Salazar, quien fue despedido días antes.
Durante la celebración, el nuevo párroco renovó sus votos, realizó su profesión de fe y juramento de fidelidad a la Iglesia, de rodillas y frente al altar, en presencia del arzobispo y de la comunidad reunida.
En un momento significativo, el padre Cruz tocó los Evangelios mientras pronunciaba su juramento. Al finalizar este acto, se acercó al arzobispo para besar el anillo episcopal, como signo de fidelidad al magisterio de la Iglesia.
Posteriormente, monseñor Rodríguez Vega le entregó formalmente la parroquia. Como parte del ritual, el padre Cruz recorrió la pila bautismal y el confesionario, esparciendo el humo del incienso, símbolo de oración y purificación.
El arzobispo, en señal de que el nuevo párroco tomaba posesión del templo, cedió el lugar y se retiró.
La misa concluyó con un gesto solemne: el padre Cruz recibió las llaves del Sagrario, y acompañado por los monaguillos y miembros del equipo litúrgico, se dirigió al lugar para bendecirlo.
Luego de la Comunión, la comunidad parroquial ofreció un mensaje de bienvenida al nuevo párroco y, tras la misa, se llevó a cabo una convivencia al aire libre junto a la iglesia, con una asistencia numerosa de fieles.— Ilse Noh Canché
