“Cada año, cuando llega esta fecha, surgen numerosos recuerdos de los momentos que han marcado el ejercicio del ministerio sacerdotal y de cómo el paso por cada comunidad ha representado una etapa distinta”, dijo el presbítero Jorge Carlos Menéndez Moguel con motivo de su 38o. aniversario de ordenación sacerdotal, que celebrará el próximo lunes 12.
El sacerdote, quien actualmente es párroco de la comunidad de San Francisco de Asís, en Conkal, señaló que cada comunidad tiene su propia identidad. “Cada comunidad tiene retos distintos, tiene alegrías y complejidades también diferentes, pero estoy muy contento”.
“Cuando uno comienza a mirar hacia atrás y recuerda a todas las personas que ha conocido, tratado y a quienes ha podido tender la mano, ello le genera una profunda alegría, satisfacción y, al mismo tiempo, un reto permanente”, admitió.
El presbítero, de 64 años de edad, fue ordenado sacerdote el 12 de enero de 1988, en una ceremonia presidida por el entonces arzobispo de Yucatán, monseñor Manuel Castro Ruiz, fallecido en noviembre de 2018.
Manifestó que su intención es seguir adelante y continuar haciendo todo el bien que sea posible mientras la salud se lo permita. Compartió que su vocación sacerdotal se sostiene en diversos elementos, siendo los principales la oración y la vida espiritual.
“Desde luego, en primer lugar la oración, la vida espiritual; sin la vida espiritual nos convertimos en promotores de una ONG”.
Subrayó que el sacerdote no es un agente de una organización no gubernamental dedicada únicamente al bien común, sino un representante de Cristo en la tierra. “El que nos sostiene es Cristo, y en primer lugar lo que me sostiene es mi vida espiritual”, compartió el padre “Manito”.
Indicó que, además, lo sostiene la alegría de la fe del pueblo de Dios y el caminar junto con la comunidad. Si bien el sacerdote es como el pastor que guía el rebaño, también es integrante de ese mismo pueblo de Dios.
Añadió que el sacerdote, como pastor, tiene que ir asimismo detrás del rebaño para ayudar a quienes se van rezagando o quedan heridos en el camino. “El sacerdote va delante, en medio y detrás del pueblo de Dios”.
El padre Jorge Carlos Menéndez forma parte de una generación de sacerdotes que ha vivido transiciones de diversa índole. A lo largo de su ministerio le ha tocado servir durante el pontificado de tres Papas: Juan Pablo II, Francisco y León XIV.
Ha vivido el ministerio bajo tres arzobispos: Manuel Castro Ruiz, quien lo ordenó sacerdote y a quien recuerda con respeto, cariño y admiración; Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, ahora emérito, y Gustavo Rodríguez Vega.
Ha pasado por numerosas comunidades parroquiales y ha sido testigo de la transición tecnológica, que ha transformado las formas de comunicación. El padre Jorge Carlos señaló que los sacerdotes han tenido que adaptarse a nuevos sistemas para comunicar el Evangelio, aunque existen aspectos irrenunciables, como el buen ejemplo y el testimonio.
“El buen ejemplo es el mejor medio de comunicación del sacerdote”, puntualizó.
Alegría del sacerdocio
Confesó que pide a Dios y a la Virgen mantenerse fiel a la alegría del ser sacerdote. “Que el Señor me mantenga fiel en mi ministerio, pero un ministerio alegre, feliz, un ministerio que contagie”, expresó.
Desea que su ministerio contagie la fe y despierte vocaciones, especialmente en un tiempo en el que se ha observado un descenso de personas que responden al llamado al sacerdocio. Señaló que la mejor pastoral vocacional es el buen ejemplo y recordó que fue precisamente el testimonio de varios sacerdotes lo que lo motivó a ingresar al Seminario.
Manifestó su deseo de que su ejemplo pueda ser un impulso para que otros jóvenes deseen ser sacerdotes, y que al ver su alegría y felicidad sacerdotal puedan contagiarse de esa experiencia.
“Ese es el mejor medio de pastoral vocacional, el buen ejemplo”, reiteró.
Recordó que en sus primeros años de vida sacerdotal la Pastoral Juvenil era muy numerosa, con miles de muchachos participando activamente. Actualmente el trabajo pastoral se realiza principalmente con niños y adolescentes, lo que representa un reto, pero también la construcción del futuro.
Indicó que este trabajo tiene como finalidad formar personas comprometidas con su fe, independientemente de la vocación que elijan. Reiteró que, en la época actual de cambios constantes, el principal desafío es mantener la fidelidad a la fe y a la vocación. “Ese es el desafío de todos los días, la fidelidad a la alegre vocación”, expresó.
Añadió que le gustaría que otros pudieran experimentar la misma alegría y gozo que él vive al ser ministro y sacerdote de Cristo.
Trayectoria
En su trayectoria ministerial, el padre “Manito” ha sido vicario de Los Tres Reyes, en Tizimín; San Francisco de Asís, en Umán; San Miguel Arcángel, en Maxcanú, y San Antonio de Padua, en Ticul. Posteriormente cursó la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en Roma.
A su regreso fue nombrado vicario de la Purísima Concepción de Progreso y de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Itzimná. Más adelante fue rector de San Antonio de Padua, en la colonia San Antonio Cinta, y posteriormente párroco de Cristo Resucitado, comunidad que construyó junto con los fieles desde la adquisición del terreno.
Posteriormente cursó el Doctorado en Teología Moral en Roma, en la misma universidad. A su regreso fue nombrado párroco en la comunidad de Las Américas, que lleva el nombre de San José Sánchez del Río; de Nuestra Señora de la Asunción, en Chuburná de Hidalgo, y de Santa María de Guadalupe, en el fraccionamiento Cordemex.
También se desempeñó como ecónomo diocesano y rector de la Sagrada Familia. Actualmente sirve como párroco de San Francisco de Asís, en Conkal.
El padre Jorge Carlos Menéndez nació el 7 de septiembre de 1961. Es hijo del matrimonio conformado por los señores Jorge Carlos Menéndez Torre y Margarita Moguel Guzmán, y hermano de Luis Humberto, José Antonio, Francisco Javier, Margarita María y Martha María (que en paz descanse).
La celebración eucarística de su aniversario sacerdotal se realizará el lunes 12, a las 19 horas, en la iglesia parroquial de Conkal.
Posteriormente, el jueves 15, a las 7 p.m. se celebrará una eucaristía en el Seminario Menor “San Felipe de Jesús”, presidida por el arzobispo de Xalapa, monseñor Jorge Carlos Patrón Wong, ya que ambos recibieron la ordenación sacerdotal en la misma ceremonia.
En aquella misa en Catedral también recibieron el ministerio sacerdotal Juan Pablo Mex y Caamal y José Luis Sobrino Navarrete, ambos ya fallecidos.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA
