“Somos la primera orquesta en el mundo en hacer algo similar a lo de esta semana, es un gran orgullo”, expresó el director artístico de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY), Alfonso Scarano, al referirse al segundo programa de la temporada, en el cual se interpretará la versión original de Johannes Brahms de la Sonata para Clarinete y Piano número 1, así como la versión orquestal realizada posteriormente por Luciano Berio.
El maestro Scarano denominó a este concepto “el arte de la transcripción”, al explicar que el programa permite escuchar primero la versión de cámara de una obra y, posteriormente, su transformación al plano orquestal, lo que ofrece una experiencia auditiva poco habitual para el público.
El experimentado músico, quien ha dirigido numerosos conciertos en Asia y Europa, afirmó que la Orquesta Sinfónica de Yucatán es la primera agrupación en el mundo en presentar un programa de estas características. Señaló que este no será un caso aislado, ya que a lo largo de la temporada se contemplan otros dos conciertos bajo este mismo criterio, con obras de distintos compositores.
Para este programa, los solistas serán César Reyes en el clarinete y Carlos Adriel Salmerón en el piano, quienes interpretarán la obra en sus respectivas versiones.
Programa especial
El director artístico de la OSY destacó que se trata de un programa muy especial, al igual que el presentado la semana pasada, y subrayó que esta será la tónica de la temporada, pues cada repertorio seleccionado posee un elemento distintivo.
Indicó que el objetivo es mantener el interés del público y motivarlo a seguir asistiendo a los conciertos de la orquesta.
Scarano explicó que, de manera habitual, muchas orquestas interpretan durante sus temporadas musicales únicamente la versión para clarinete y orquesta realizada por Luciano Berio, o bien la versión original para piano, pero no ambas en un mismo concierto, como ocurrirá en esta ocasión con la Sinfónica de Yucatán.
Agregó que siempre tuvo el interés de proponer al público la posibilidad de escuchar ambas versiones en un mismo programa.
Manifestó su satisfacción por haber sido elegido como director artístico de la Sinfónica y resaltó la importancia de la libertad artística que se le ha otorgado para diseñar la programación.
El director señaló que este proyecto tiene un carácter experimental, por lo que aún no se conoce con certeza cuál será el resultado final, y expresó su interés por observar y escuchar la reacción del público ante la propuesta.
Sobre la versión orquestal realizada por el compositor italiano Luciano Berio, explicó que fue compuesta en 1986 para la Filarmónica de Los Ángeles, y la describió como “una música verdaderamente maravillosa”.
Añadió que otro de los objetivos del programa es ofrecer al público la oportunidad de escuchar y comparar las diferencias entre ambas versiones, con la intención de entrenar y educar el oído de la audiencia.
Las obras, a detalle
Por su parte, César Reyes, clarinetista de la Orquesta Sinfónica de Yucatán y uno de los solistas del programa de este fin de semana, señaló que la sonata de Brahms forma parte del repertorio base del instrumento.
Precisó que la obra consta de cuatro movimientos y fue escrita durante el período maduro del compositor alemán, cuando Brahms ya había decidido retirarse de la composición, alrededor de 1890. Sin embargo, tras conocer al clarinetista Richard Mühlfeld, con quien desarrolló una estrecha afinidad, decidió escribir dos sonatas para este instrumento.
Reyes explicó que el primer movimiento de la obra es particularmente intenso; el segundo es más tranquilo y reflexivo, mientras que el tercero y el cuarto presentan un contraste muy interesante.
En cuanto a la versión orquestal, consideró que la decisión de Berio fue muy acertada, ya que representa una experiencia completamente distinta.
El pianista Carlos Adriel Salmerón, solista invitado, originario de Ciudad de México, indicó que se trata de una sonata en la que el clarinete y el piano interactúan de manera profunda. Señaló que en la escritura pianística ya se percibe una intención casi sinfónica.
Añadió que resulta natural que la obra haya sido trasladada al formato orquestal, pues en su propia estructura pianística se advierte un notable potencial orquestal, el cual se manifiesta claramente durante la interpretación.
Salmerón destacó que será especialmente interesante contrastar las distintas formas de expresión que ofrece una misma obra en su versión para piano y en su versión para orquesta, ya que cada formato brinda posibilidades expresivas diferentes, lo que representará una experiencia enriquecedora para el público.
Emociones a flor de piel
El solista invitado consideró que, al término del concierto, el público habrá experimentado una amplia gama de emociones, como alivio, angustia, paz, alegría y júbilo. Señaló que la obra permite transitar por sensaciones que van desde lo incómodo hasta lo revelador y pleno.
Los conciertos de esta semana de la Orquesta Sinfónica de Yucatán se realizarán este viernes 30, a las 20 horas, y el domingo 1 de febrero, a las 12 horas.
Los boletos ya se encuentran disponibles en el recibidor del Palacio de la Música, sede de los conciertos, así como en línea a través del sitio web www.sinfonicadeyucatan.com.mx.— Iris Ceballos Alvarado
