Hay trayectorias que no se miden en calendarios, sino en el afecto del que gozan. La de José María (Pepe) Ballote Ruz pertenece a este linaje de músicos cuya vida entera se volvió sonido y memoria que se comparte. A sus 80 años, el “Saxo de Oro” yucateco, fue celebrado como se celebra a los grandes: con música viva y una sala llena hasta el último acorde.
Desde sus primeros pasos en la Escuela Libre de Música hasta las vanguardias del jazz en Estocolmo, Suecia, Pepe Ballote entendió pronto que el lenguaje del saxofón no conoce fronteras. Saxofonista, flautista y clarinetista, su versatilidad lo llevó a conquistar escenarios en Europa, Estados Unidos y América Latina. Lo hemos escuchado en la sofisticación de las grandes orquestas. Su nombre dialoga con nombres como Armando Manzanero, Luis Miguel, Chabuca Granda, Iván Lins y Natalia Lafourcade. Embajador cultural ante mandatarios internacionales, pilar de la Banda del Estado y de la Mérida Big Band, su saxofón ha conversado con leyendas del jazz mundial, de Tito Puente a Gerry Mulligan, elevando el nombre de Yucatán a lo más alto.
Anteanoche, su legado fue el que convocó, desde una hora antes del concierto, una larga fila de personas que serpenteaba afuera del Palacio de la Música. Nadie quería perderse la fiesta. El homenaje, ampliamente anunciado y de entrada libre, tuvo una respuesta inmediata, apenas se abrieron las puertas la sala se llenó con rapidez y pronto no cabía un alma más.
El conductor Javier Alcalá dio la bienvenida a una noche que, desde el primer minuto, se anunció histórica. Pero el tono íntimo y emotivo lo marcó la participación de Victoria Ballote, hija del homenajeado y también destacada saxofonista, impulsora de esta celebración. Gracias a ella, el concierto no solo fue un tributo musical, sino un acto de amor filial convertido en escenario.
Apenas apareció el maestro Pepe Ballote, los aplausos se escucharon fuertes. Alcalá invitó al público a cantarle “En un día feliz” y el recinto entero respondió con gusto. El cumpleaños número 80 se cantó a todo pulmón, entre sonrisas, palmas y emoción compartida.
Luego se dio inicio formalmente al concierto con las voces que marcaron de inmediato el pulso de la noche. Gina Osorno, Colin Gow y Javier Alcalá tomaron el escenario para encender el ánimo del público y establecer el tono festivo y elegante del homenaje.
En particular, la participación de Colin Gow desató una ovación intensa y prolongada, reflejo del reconocimiento del público a su interpretación, mientras que la fuerza vocal de Osorno y la presencia escénica de Alcalá terminaron de afianzar el sólido arranque del viaje musical.
A partir de ahí, el escenario se transformó en un desfile de luminarias. Más de 20 músicos solistas e integrantes de agrupaciones de talla local y nacional construyeron un recorrido sonoro por décadas de maestría. La Big Band abrió el programa, seguida por interpretaciones memorables como “Take the A Train”, “Mack the Knife”y “Sway”.
Hubo un momento especial cuando Victoria Ballote presentó composiciones del propio don Pepe, como “Mr. Ballote” (1982) y “Patty” (1973), piezas que forman parte viva de su historia creativa.
Cada cantante se acercaba al homenajeado. Hubo abrazos, palabras al oído, agradecimientos sinceros. El escenario se volvió un espacio de gratitud. Uno de los instantes más conmovedores llegó cuando Victoria besó a su padre antes de tocar juntos el saxofón en “Misty”. Dos generaciones unidas por el mismo aliento, la misma pasión, la misma herencia sonora.
El repertorio avanzó entre clásicos que estremecieron al público: “I’ve Got You Under My Skin”; “La chica de Ipanema”, en voz de Maricarmen Pérez; “Como yo te amé” y “Huele a peligro”, con Marilú Basulto.
La banda Jazz Sensitive aportó candor con “Misty” en el momento ya inolvidable, además de “Piel canela” y “La Llorona”, interpretada por Malena Durán. No faltaron “Take Five” y “Caravan”, para cerrar con un golpe de energía en “Hit the Road Jack”, en la voz potente de Gina Osorno. La emoción crecía con cada intervención, con cada solo, con cada mirada cómplice hacia el maestro.
El final fue un agasajo. Todos los artistas regresaron al escenario y los aplausos parecían no tener fin. La directora del Palacio de la Música, Adele Urbán Flores, subió para entregar un reconocimiento a la trayectoria de Pepe Ballote, mientras Victoria ofrecía flores a su padre. El público, de pie, celebraba con una ovación que resumía dos horas de música, historia y gratitud.
En esta celebración entrañable, y como testimonio del esfuerzo de la comunidad musical que hizo posible una mágica fiesta de cumpleaños para don José Ballote Ruz, compartimos la lista completa de los talentos que se sumaron a este homenaje histórico: el propio maestro José Ballote Ruz, junto a Edgar Boffil, Mizael Manrique, Omar Peraza, Juan Cervera, Carlos Rodríguez, Armando Martín, Gina Osorno, Mario Esquivel, Malena Durán, Roberto Arcila y Victoria Ballote, así como Mauricio Bonfiglio, Ranier Pucheux, María José Chi, Yoelvis Maya, Jorge Tovar, César Ramírez, Miguel Covarrubias, Franklin Brooks y Jordi Albert. A ellos se integraron las voces y presencias de Marilú Basulto, Maricarmen Pérez, Colin Gow y Javier Alcalá, además de Miguel Mañaná, Cristian Alcocer, Alex Palma, Ángel Kantún, Joel Espadas, Mariela López, Alexis Moo, Joel Palomo, Marcelino “Bass” Pech, Heshmat Hakimi, Yohali Hidalgo García, Leo Juangorena y Noor Cheree, quienes, desde el escenario y detrás de él, dieron forma a una noche inolvidable dedicada al Saxo de Oro yucateco.— DARINKA RUIZ





