Ante cientos de personas provenientes de entidades del sureste del país, la Provincia Franciscana “San Felipe de Jesús” realizó ayer la apertura del Año Jubilar Franciscano, que incluyó una peregrinación y una ceremonia eucarística en el convento franciscano de San Antonio de Padua, santuario de Nuestra Señora de Izamal.


A la convocatoria respondieron comunidades de Chiapas, Tabasco, Yucatán, Campeche y Quintana Roo, estados que integran esta provincia franciscana.
La celebración de este año dedicada a San Francisco de Asís fue presidida por fray Gabriel Romero Alamilla, ministro provincial.
El programa incluyó una peregrinación por las calles de Izamal que finalizó en el santuario mariano y en la que se portaron imágenes de San Francisco de Asís y Nuesta Señora de Izamal.
Algunas comunidades participantes acudieron con trajes típicos. En la procesión intervinieron igualmente sacerdotes franciscanos, religiosos y religiosas.
Durante la homilía, el celebrante principal abordó el significado de la imagen de María, el jubileo dedicado a los 800 años de la muerte de San Francisco de Asís, así como el sentido de la consagración religiosa. Señaló que María de Izamal ha sostenido una gran fe desde hace muchos siglos.
Recordó que la imagen se encuentra en su camarín, coronando el templo del convento franciscano desde el siglo XVI.
Añadió que ha sido intercesora de su pueblo en momentos de grandes calamidades en la tierra yucateca.
Asimismo, recordó que en 1993 este convento recibió la visita de Juan Pablo II, quien coronó a la imagen como reina de las etnias de los Pueblos Originarios de América. También es patrona y reina de la Provincia “San Felipe de Jesús”.
Este acto inaugura en la provincia el jubileo conmemorativo de los 800 años del tránsito de San Francisco y a lo largo de 2026 se otorgará indulgencia plenaria como parte del Año Franciscano decretado por León XIV.
“El cielo abre hoy sus puertas a todos los peregrinos que nos visitan y hay que saber aprovechar esta oportunidad”, subrayó fray Gabriel Romero Alamilla.
Explicó que todo el año, desde el 10 de enero pasado y hasta el 10 de enero de 2027, será considerado el Año Jubilar Franciscano, que es definido como un tiempo de misericordia extraordinaria, en el que, por decreto del Santo Padre, la Iglesia concede la gracia de borrar el pasado, limpiar los pecados y comenzar desde cero una vida nueva.
Durante la ceremonia eucarística, el fraile franciscano Alexander de León Morales, originario de Chiapas, realizó su profesión de votos perpetuos ante la comunidad.— Claudia Sierra Medina
