Credit: los editorialistas de religión

“USTEDES SON LA SALY LA LUZ”

Las palabras de Jesús, en este relato del Evangelio, van dirigidas a todo el grupo de sus discípulos. El tono es exhortativo, y Jesús espera de los discípulos, de todo el grupo, que sean sal de la tierra. Esto puede significar que la fe de la comunidad cristiana es tan necesaria para el mundo como lo es la sal para cualquier alimento, y que el mundo sin la presencia en él de una comunidad creyente y fiel desagrada a Dios lo mismo que una comida sin sal.

En el judaísmo se llama a Dios “luz del mundo” y, también, a la Ley y a todo el pueblo de Israel. Pero Jesús llama “luz del mundo” a todos los discípulos, en la medida en que éstos pertenecen al Maestro y constituyen la “Comunidad de Jesús”. Jesús es la luz del mundo en sentido original.

Esta luz puede entenderse de dos maneras: la que nosotros vemos y la que nos alumbra. Una ciudad puesta sobre el monte es como la luz que nosotros vemos. La posición de una ciudad en lo alto de un monte hace que esté necesariamente manifiesta a todas las miradas.

Así es la “Comunidad de Jesús”: una realidad pública que no puede esconderse. Jesús quiere que sus discípulos vivan en el mundo y que manifiesten al mundo la salvación que Dios realiza en ellos.

El 11 de agosto de 1993, San Juan Pablo II dijo en su homilía de la Misa que celebró en Xoclán, aquí en Mérida: “Ustedes son sal de la tierra porque han de contribuir a evitar que la vida del hombre se deteriore o que se corrompa persiguiendo los falsos valores, que tantas veces se proponen en la sociedad contemporánea. El Evangelio nos exhorta hoy a que nosotros seamos también luz ante los demás para que, viendo nuestras buenas obras, glorifiquen a Dios Padre que está en los cielos. Cada uno de ustedes ha de sentirse llamado a ser sal de la tierra y luz del mundo. Han de ser sal que preserva de la corrupción. Han de iluminar a los que los rodean mediante su caridad; caridad que es amar a los demás como Cristo nos ha amado (cf. Jn 15, 12). Ésta es la evangelización de ayer, de hoy y para siempre”.

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