BARCELONA (EFE).— El diseñador mexicano Ricardo Seco, habitual de las pasarelas de Nueva York y París, presentó ayer por primera vez una colección en la pasarela 080 Barcelona Fashion, retrospectiva de su ya larga trayectoria con el mínimo común denominador del orgullo de ser latino.
“Orgullo migrante” es el título de la colección de “street style” sofisticado en la que mezcla nuevas prendas con otros básicos icónicos de su patrimonio sartorial, como las “chamarras” y las camisetas adornadas con mensajes como “Soy orgulloso latino” y “La vida antes que la visa”.
También, el “Tú me puedes llamar DACA, pero soy el hijo de un sueño”, en referencia al acrónimo de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, en inglés, que permitió hace una década a 700,000 jóvenes inmigrantes —a los que también se llamó “dreamers”— vivir, estudiar y trabajar legalmente en Estados Unidos.
Antes del desfile, Seco explicó su “felicidad” por desfilar por primera vez en España y en una plataforma como la 080 Barcelona Fashion, de “mucho nivel”.
“He querido traer una retrospectiva de mis colecciones, tirando la vista atrás de 2012 hasta acá, y a través de las prendas hablo de lo que supone ser inmigrante mexicano en Estados Unidos”.
“Es parte de mi identidad. Solo el que lo ha vivido lo sabe”, enfatizó.
Seco fue un pionero en el relato inmigrante latino en Estados Unidos mucho antes que Bad Bunny y tras los primeros ataques del presidente Donald Trump a México, que empezaron en la campaña que precedió a su primer mandato (2017-2021).
“Todo este mensaje lo empecé cuando ese señor iba a ser presidente y estaba el conflicto con México. Y yo la verdad estoy muy agradecido a México por ser como soy. Y decidí empezar a hablar de orgullo y de dignificar al migrante”, ha añadido.
Parte de esa denuncia la constituyen bolsas de basura que usa sobre la pasarela y que imitan a las que emplea la policía de Estados Unidos para verter ahí los pocos enseres del inmigrante cuando es detenido y deportado.
En las prendas combina los colores de la bandera de México (verde, blanco y rojo), con “el naranja y rosa latino”. Todo ello en contraste con el negro que, dijo, simboliza a las grandes ciudades de destino de la inmigración, como Nueva York.
Las prendas están hechas en piel, algodón, cachemira, punto y seda y forman abrigos, sudaderas, bermudas, shorts y bombers.
En algunas piezas ha impreso imágenes tomadas por la artista mexicano-estadounidense Mónica Lozano, que a lo largo de los años ha fotografiado la manera en la que los inmigrantes han pasado de uno a otro lado de la frontera.
“Retrato el ingenio de ir en un camión, una llanta, un barco, o incluso en un colchón o un asiento”, ha destacado.
Antes de Ricardo Seco, la 080 ha sido escenario de la esperada nueva colección del talentoso y joven diseñador local Guillermo Justicia, que ha presentado “Viscerum”, una evolución de su trabajo anterior con más volúmenes y llamativos patrones con los que ha querido reflexionar sobre conceptos como la soledad y el miedo.
Otro de los nuevos nombres de 080 ha sido Bibencia, la firma de Roberto Montes Sanz que en su trabajo “Penélope” ha usado la corsetería como hilo conductor de la colección.
Han acabado de redondear la tercera jornada de moda otros nombres habituales de la pasarela barcelonesa que también traían propuestas como Habey Club, Doblas, Reparto y Benavente.
