Hola a todos. El 17 de abril se celebra en todo el mundo el Día del Malbec y quiero aprovechar para contarles sobre esta variedad de uva, considerada una marca registrada de Argentina, país que posee la mayor superficie cultivada de malbec.

Aunque la uva es originaria del suroeste de Francia, específicamente de la zona de Cahors, en Sudamérica se adaptó de manera excepcional, lo que permitió que alcanzara la mayor cantidad de hectáreas plantadas en el mundo (47,485 ha).

La historia de esta uva en Argentina se remonta a 1853, cuando el entonces presidente Domingo Faustino Sarmiento propuso la creación de una escuela de agricultura. En ese contexto, se contactó con Michel Aimé Pouget, un joven francés que impulsó un proyecto para introducir distintas variedades de uvas francesas en la República Argentina. Así fue como llegó el malbec, junto con otras variedades y semillas, logrando una adaptación notable.

Por aquellos años, Francia sufrió una plaga que redujo la presencia del malbec a apenas un 2% en su territorio. A partir de entonces, todas las miradas se dirigieron hacia el Sur, donde su crecimiento fue exponencial, posicionando a Argentina en el mapa mundial del vino.

El consumo de este vino comenzó a crecer en la preferencia internacional y, a partir de 1990, Argentina inició su exportación. Hoy en día es difícil encontrar un lugar donde se consuman cortes de carne sin la presencia de alguna etiqueta de malbec en cualquier parte del mundo.

Esta variedad también es conocida por otros nombres menos difundidos, como Cot (o Côt Noir), Auxerrois —frecuente en la zona de Cahors—, Pressac y, en menor medida Queue Rouge, Médoc Noir y Gourdaux.

Su éxito y crecimiento en ventas se deben, en gran parte, a sus características sensoriales: presenta un color intenso y persistente; en aromas predominan las frutas como ciruela, cereza y frambuesa; en boca es un vino de cuerpo medio a intenso, con acidez equilibrada y notas que evocan frutos recién cortados y cuero. Su entrada es dulce, con sabores a mora y violetas, muy agradable al paladar. En algunos casos, especialmente en vinos de zonas más frescas como el Valle de Uco —considerada una de las regiones de mayor calidad—, pueden percibirse notas minerales.

En 2011, la organización Wines of Argentina, a partir de una iniciativa de ley propuesta por la Cámara de Diputados, estableció oficialmente el Día Mundial del Malbec, que se celebró ayer en todo el mundo.

Y no es casualidad: este vino es el compañero ideal de toda carne asada.

La recomendación para este fin de semana es sencilla: elija un buen malbec de la zona de Mendoza —hay opciones de gran calidad a excelentes precios— y anímese a preparar una parrillada. Encienda el carbón (o su parrilla eléctrica) y disfrute de un buen rib eye o el corte de su preferencia, acompañado de chorizos argentinos, mollejas y un poco de salsa chimichurri.

No necesita más que sal de grano; deje que el jugoso corte haga su magia y, por supuesto, acompáñelo con un buen malbec. Luego me cuenta cómo le fue; si el corte tiene marmoleado o algo de grasa, será aún mejor.

Hasta la próxima, y ¡feliz Día del Malbec!

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