Entre recuerdos, agradecimientos y evocaciones al legado familiar, Agropecuaria Ríos Covián celebró el pasado sábado su aniversario número 85 con un desayuno realizado en un hotel de la avenida Colón, donde se reunieron familiares, proveedores, amigos, clientes y colaboradores de la empresa, fundada en 1941 por don Víctor Ríos Covián.
En el salón destacó una mesa adornada con flores y fotografías de Víctor Ríos Covián y Víctor Manuel Ríos Patrón, figuras centrales en la historia de la empresa, dedicada al abastecimiento de insumos para el sector agropecuario y veterinario de Yucatán.
Durante su mensaje, María Beatriz Ríos Luján, actual propietaria del negocio junto con su hermana María Isabel, recordó los orígenes de la compañía y el papel que desempeñó su abuelo en el desarrollo del sector agroveterinario del estado.

“Dicen que donde existe una empresa de éxito alguien tomó una decisión valiente. Y fue así que, en 1941 y ante las necesidades que presentaba el campo yucateco, don Víctor Ríos Covián fundó Agropecuaria, S.A., para proveer de todos los insumos a este sector socioeconómico del estado”, expresó.
También destacó la contribución de su padre, Víctor Manuel Ríos Patrón, egresado de la primera generación de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, cuya apertura en Yucatán fue impulsada por su abuelo en 1970.
Recordó que su padre dirigió el programa lechero de Cordemex y posteriormente fue secretario de Desarrollo Rural del gobierno estatal. Asimismo, señaló que colaboró “de manera activa y desinteresada en la creación de la fórmula para la exterminación de la varroa, plaga que estaba acabando con los apiarios en nuestra región”.
En su discurso, María Beatriz Ríos Luján hizo énfasis en los retos que ella y su hermana, María Isabel, han enfrentado durante 15 años al frente del negocio familiar, situado en la calle 54 entre 65 y 67 del Centro, a unos pasos del mercado.
“No ha sido tarea fácil. No hubo tiempo para el duelo. Había que sacar adelante la tienda, mientras algunos auguraban el quiebre de las hermanitas Ríos, cuando hoy varios de ellos han bajado la cortina”, comentó.
Añadió que la empresa ha superado auditorías, inspecciones, cambios administrativos, la pandemia y, recientemente, trabajos de reparación y mantenimiento que obligaron al cierre temporal del establecimiento tras meses de espera por permisos del INAH.
Legado familiar
Antes del evento, María Beatriz Ríos Luján expresó la satisfacción de la familia por alcanzar 85 años de actividad comercial.
“Estamos felices, estamos de fiesta porque hoy celebramos los 85 años y estamos muy orgullosas no solo de eso, sino también de los 15 años que hemos trabajado mi hermana y yo para conservar este legado y este negocio de mi abuelo y de mi papá”, afirmó.

Indicó que actualmente diez familias dependen de la agropecuaria, que opera con dos turnos laborales establecidos desde la pandemia, esquema que permite a los empleados disponer de medio día libre para convivir con sus familias o realizar otras actividades.
Sobre la permanencia de la empresa durante más de ocho décadas, consideró que “el secreto es la perseverancia, Dios, la atención al cliente y un buen equipo”.
En la ceremonia también estuvo presente la señora María Beatriz Luján Ponce, madre de María Beatriz y María Isabel Ríos Luján, propietarias de la empresa.
Al concluir su mensaje, María Beatriz Ríos Luján evocó la pasión de su padre por las abejas y la miel, tema con el que cerró la celebración con una reflexión dirigida a los asistentes.
“Que no olvidemos ser dulces, auténticos, que nuestra presencia sea bálsamo sin fecha de caducidad para permanecer en la vida de quien nos quiere y quienes queremos”.— IVÁN CANUL EK
